Matar el gusanillo

| MANUEL-LUIS CASALDERREY |

OPINIÓN

12 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS SOCIEDADES Protectoras de Animales, son muy suyas. A veces se pasan. Piden más protección para los animales que la que tienen muchas personas. El traslado de animales por la Unión Europea está reglado y las infracciones se penalizan con severas multas. Los ecologistas también son muy exigentes a la hora de pedir protección para especies animales, tanto si están en peligro de extinción, como si están encerradas (visones). Sigo echando en falta una asociación que pida, activamente, protección para las personas que mueren en la carretera. Sin embargo, se puede matar el gusanillo sin que protesten lo más mínimo, ni los protectores de animales, ni los ecologistas. Al matar el gusanillo no se está destruyendo la vida de ningún animal, ni siquiera de un gusano pequeño. Matar el gusanillo, es aplacar el hambre, que se manifiesta como si tuviésemos un gusano pequeño en el estómago, que mordisquease por allí. El gusanillo deja de molestar cuando se come, por que al hacerlo se mata el gusanillo.