PEDRO SOLBES, vicepresidente segundo y responsable de Economía y Hacienda del anunciado Gobierno de Rodríguez Zapatero, tiene la virtud de transmitir el sosiego de la ortodoxia y el rigor, algo extremadamente importante cuando se habla de cuentas y dineros públicos, y en particular del equilibrio presupuestario del Estado. Nada más saberse que formará parte del nuevo Gobierno, la economía, que es fundamentalmente una suma de expectativas y proyecciones, respiró confiada. Solbes tiene acreditada una larga trayectoria de servicio público en España y en la Unión Europea. Aquí fue ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, y negoció con la Comunidad Europea la reforma de la Política Agraria Común (PAC); después, fue ministro de Economía y Hacienda, el último de la etapa de González. En la UE, como comisario europeo de Asuntos Económicos, es uno de los artífices y padrinos del euro y un firme defensor del Pacto de Estabilidad. Ahora vuelve a la política nacional con las alforjas llenas de experiencia y en un ciclo económico favorable. A él le corresponde impulsar un crecimiento equilibrado y sostenido. Conocimientos no le faltan. En ello radica la esperanza que representa.