VASCO. Sombra que se mueve por el bosque de Oma, al que ha dado vida con el color sobre los pinos, lo mismo que se puede disfrutar en la escollera de Llanes, bajo el título de Los cubos de la memoria . Agustín amigo y compañero. Capaz de dar la cara y ser un símbolo de quienes siendo vascos, libertarios, indomables buceadores de la libertad, se han enfrentado a todas las dictaduras de su historia vital. Por eso fue a las cárceles franquistas, con Vidal de Nicolás, Pericás, Múgica y Ormazabal; a todos los he conocido. Con todos, como en su obra Hombro con hombro, he compartido pancarta, manifestación, concentración, gritos por la libertad y contra los crímenes de ETA. Por eso se ha sentido encarcelado en su caserío de Oma, en la Vizcaya profunda, cuando le pusieron escolta para que pudiera seguir viviendo en su estudio, donde su creatividad se traslada a la piedra, al metal, al papel, a la madera. Y me decía que no podía encontrar a las musas, si notaba que alguien le cuidaba, alguien que no fuera su compañera Mari Luz, o sus hijos Jose e Irrintzi; artistas como él. Lo traje a la Mariña, precisamente, al mismo lugar donde estuvo escondido de otra dictadura, por Sargadelos con Díaz Pardo. Estuvo con otros artistas como el pintor Guerreiro y el escultor Guerra; compartió tertulia con Os Aventados, fue capaz de explicarnos la mezcla que produce en el paisaje, la industria y el mar Cantábrico, vistos desde una de esas atalayas que en otros tiempos divisaban ballenas y cachalotes. No sabían como hacerle daño. Y se les ocurrió emprenderla, varias veces, con el bosque de Oma, con algo que forma parte del patrimonio cultural de la humanidad: y así, demostrar que lo de Euskadi es un problema entre vascos y entre la cultura y el fundamentalismo. Me honra su amistad. Me emocionan sus grabados, dedicados con especial cariño. Me inspira su ejemplo y su presencia, en cada momento de la historia por la libertad y la dignidad en esa Euskadi contradictoria, entre el desarrollo y una revolución contra el pueblo trabajador, por el que lucharon Ibarrola y Vidal de Nicolás, en sus tiempos del PC. Con ellos, fundamos el Foro de Ermua. Tras los sucesos paisanos del verano del 97. Con ellos, con José Luis de la Calle, con Calleja, con Rosa Díez, Enriqueta Benito, Savater, Juaristi, Portillo, Ladrón de Guevara y toda una serie de partisanos que nos juramentamos contra la barbarie y la opresión.