CARLOS G. REIGOSA | O |
06 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LA PELÍCULA Te doy mis ojos de Icíar Bollaín se cubrió de premios Goya porque, además de estar bien hecha y ser oportuna, es también oportunista. Los malos tratos ocupan, por desgracia, un lugar preferente en el ránking de las miserias de nuestra sociedad. Quizá por ello prefiero los galardones otorgados a los protagonistas del filme, sobre todo el que reconoce la labor del lugués Luis Tosar, uno de esos talentos naturales que le hacen a uno recordar aquellos tiempos en que los actores eran guardabosques (Gary Cooper), acróbatas (Burt Lancaster) o hijos de trapero (Kirk Douglas), Luis Tosar tiene esa capacidad de vaciarse por completo para llenarse del personaje que encarna, algo que define a los grandes, pero al mismo tiempo sabe, como persona, no dejar de ser el que es. Tal vez por esto no le gustan las obras que pretenden convencernos de que vivimos en un mundo feliz. El actor prefiere el cine social que refleja el clamor de la calle. Quizá por ello ha bordado su papel en Te doy mis ojos , como antes lo hizo en Los lunes al sol . Porque son tipos creíbles, tan reales y tan ciertos como que la sociedad no puede ocultarlos. Víctimas de un mundo cruel. Perdedores que se engrandecen en la interpretación de este actor.