AUNQUE no tan teocrático como el separatismo vasco, el de Cataluña también es antiliberal. Y golpista cuando puede o le dejan. Prat de la Riba no era un fanático racista como Arana pero también su Compendio de doctrina catalanista es todo un monumento a la fraternidad universal sólo comparable con la Novena de Beethoven. Tras la inteligencia y moderación pactista de Cambó y su Lliga, ya durante la Segunda República, los principales héroes separatistas catalanes fueron Maciá y Companys, de la mal llamada Esquerra Republicana (eso sí, de Cataluña), quienes intentaron varias veces dar su golpe de Estado para proclamar un fantasmagórico Estat Catalá, crearon unas milicias parecidas a las de Mussolini, llamadas escamots , conocidas como el fascio de Maciá , que entre otras hazañas democráticas y republicanas , además de expediciones de castigo contra la prensa hostil, rompieron urnas en Barcelona. Como sus actuales colegas teocráticos del norte, también desobedecieron al Tribunal de Garantías Constitucionales en el caso de la ley de contratos agrarios. En su intento de golpe de Estado de octubre del 34, aliados también entonces al PSOE golpista de la violenta rebelión asturiana, y pese a su retórica patriotera y victimista, se rindieron en cuanto el general Batet les mandó un par de compañías para defender la legalidad constitucional republicana. Las veleidades procomunistas de Maciá, en su viaje a Moscú en busca de apoyos -«todo por la liberación de Cataluña, incluso el comunismo»- acabaron cuando cierto grupo de empresarios le amenazaron con retirarle la paga. En fin, ¡qué hemos hecho los españoles para merecer estos intentos periódicos de destrucción de la convivencia! ¿La muda sociedad civil, los ciudadanos españoles en Cataluña, se van a dejar avasallar por estas gentes?, ¿va a proteger sus derechos constitucionales el Gobierno si llevan a cabo sus amenazas?.