Chispi

| RAMÓN PERNAS |

OPINIÓN

28 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

LO LEÍ en este diario. Era casi un cuento de Navidad de la vieja factoría Dickens. Chispi o Tobi , que por los dos nombres anda el can, un palleirán ladrador y agradecido, localizó a su ama que había desaparecido de su casa en una aldea cercana a Boiro, en una fría noche de este revuelto otoño. Su dueña se perdió cuando ya había anochecido y sufrió un accidente. Su dueña deambula por los laberintos secretos que llenan de silencios las vidas de los enfermos de alzheimer, cuando la memoria se fragmenta y no hay lugar donde ubicar las palabras y los recuerdos. Pero allí estaba Chispi o Tobi , que a los dos nombres responde, su fiel mascota, acaso su único amigo en un mundo lleno de códigos sin descifrar. Seguramente ambos, la mujer y el perro, conocían la clave para compartir la soledad. Fue a su encuentro, mientras las patrullas ciudadanas buscaban, seguro y preciso dio con la buena señora, la encontró lejos de su casa en un lugar poco o nada frecuentado. Chispi o Tobi , que de las dos maneras se le conoce por la zona de Ameán, cumplió con esa vieja tradición canina que no es otra que una obstinada fidelidad. Es una buena noticia con final feliz. Galicia es un gigantesco bosque animado. Los animales que el hombre ha domesticado tienen un protagonismo real en la vida cotidiana. Yo he conocido a un viejo percherón, al caballo más tozudo que haya existido nunca, que tenía un bello nombre artúrico: Galván . Murió de viejo una mañana de invierno y fue llorado por la familia campesina que todavía hoy, que han pasado tantos años, lo recuerda con añoranza. En Galicia todos los animales de la orweliana granja, del patrimonio y hacienda familiar, tienen nombre propio. Las vacas, animales amables y totémicos de la economía agrícola, responden al nombre primero que su amo le asignó como quien bautiza a un cristiano. Gusto mucho de los relatos rurales que tienen a las vacas en el guión básico. La vaca fue en Galicia un animal sagrado. Fue despensa de carne, cántaro de leche y compañera en la labor, a la vez que sustentaba el valor de las casas grandes de las aldeas gallegas. La vaca rubia, marela, con denominación de origen, es triste y morriñenta, su acuosa mirada socialdemócrata nos remite a las melancolías agavilladas en un ramillete de inviernos. Pero Chispi o Tobi , que los dos nombres tiene el can, es en esta semana un héroe nada anónimo. Quizás haya recibido un par de caricias de las que siempre le han esquivado, habrá meneado el rabo de forma inusitada, los parientes de su dueña le habrán dado una ración extra de su comida favorita, o le habrán comprado un collar con sus dos nombres grabados, y estoy convencido de que él todavía desconoce las razones de tantos mimos. En estas navidades llegarán a muchos hogares, cachorros de perro como regalo. Alguno se llamará Tobi , o quizás Chispi si resulta juguetón y travieso. Pero cuando llegue la primavera o se anuncie el verano, cientos de estos pequeños cachorros ya crecidos que ahora se regalan serán abandonados por sus amos. Es bien sabido que Chispi o Tobi , que de igual modo se llaman muchos perros, no lo harían nunca. Se lo aseguro. Se acercan las Navidades, se iluminan las calles de nuestras ciudades y pueblos, se iluminan los ojos de los jefes de negociado, de jefes de servicio, de secretarios generales, de altos cargos públicos, de funcionarios de alto copete. En Navidad las empresas de mensajería en España mueven un número inusitado de regalos, la mayoría con destino a sobornar a funcionarios que conceden concursos, que compran materiales, que en definitiva invierten nuestro dinero y que a cambio reciben regalos en estos días de alegría e ilusión. El hecho de enviarlos por parte de las empresas contratistas es un soborno y el hecho de recibirlos por parte de dichos funcionarios es prevaricación. Señores contratistas, tienen que acostumbrarse a que les den los contratos por su calidad y valía y a los señores funcionarios recordarles que tienen que velar por nuestros intereses y no adjudicar en función de los regalos que reciben o recibirán durante las Navidades. Luis Villaverde. Santiago. Si pudiera ser, ¿podrían ustedes, señores del poder (¿o se dice del Gobierno?), anticipar las elecciones previstas para el mes de marzo? Y les juro que no es por que en esas fechas tenga que desplazarme fuera del país. Es, simplemente, porque me temo que de seguir hasta marzo con el señor Aznar de presidente en el poder (Gobierno), nos vamos a quedar hasta sin Polonia de aliada. Este hombre, a mi entender, no tiene ni la más remota idea de lo que es la política o, si la tiene, creo que la confunde con dominio, supremacía, mando... Anticipen las elecciones ¡porfa! y que entre otro (incluso del PP) cualquiera. Narón.