DE SOL A SOL | O |
22 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.TIENES cuarenta y qué. Cántale las cuarenta a la vida. Eres tan fresca como tu hija y sabes mucho más que ella. Ya sé que tu hija es única, que tiene una alegría. Pero esa alegría le viene de su madre. Tú tienes la misma capacidad de encandilar que esa niña descarada. No, no pasó el tiempo. Los años no son una losa. Lo de la tumba es al final. Piensa al revés. A los cuarenta tienes la misma simpatía que tu hija y el triple de experiencia. Una de las claves de nuestro tiempo es estar mejor informado y tú lo estás. No te van a engañar como a una pipiola. Tienes una década por delante, la década prodigiosa. Ahora sí que sabes exprimir el tiempo y no te llevará al huerto el primero que te hable al oído como un argentino. Los cuarenta no son la cara b de la vida. A los cuarenta se estrena como a los veinte. Sabes que, aunque parezca, es imposible bañarse dos veces en el mismo río. El agua corre, como los días, como la felicidad, como las penas. Tus cuarenta son una fortaleza. No tienes que renunciar a nada ni a nadie. El viento de la libertad te sienta bien. Es una caricia. Déjate de lamentos y sé feliz al cuadrado. Intenso, muy intenso, que ya sabes que la vida no es una broma y tiene fecha de caducidad. cesar.casal@lavoz.es