DE SOL A SOL | O |

20 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

«TODOS los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros». Así reza el artículo uno de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En África, quince países no tienen material para tratar los cánceres con radioterapia. Más de mil millones de personas en el mundo no disfrutan de agua potable, según Naciones Unidas. El 1 de junio se constituyó el Tribunal Penal Internacional, con la oposición de EE. UU. De los 22 millones de brasileños en extrema pobreza, el 70% son negros. En 1975, Kissinger da el visto bueno a la invasión de Timor Oriental: mueren 200.000 civiles. Seis millones de niños menores de cinco años fallecen anualmente por causa de la desnutrición. El sida disminuye en el mundo industrializado y se multiplica en los países pobres. A pesar del alto el fuego entre los rebeldes y el gobierno de transición de Burundi, población civil y oenegés están en peligro a diario. Todos libres e iguales en dignidad y derechos, ja, ja. Más que Derechos parecen torcidos como los renglones de Dios. La Justicia es ciega. ¿Dónde están las armas de destrucción mas-iva? cesar.casal@lavoz.es