UNA SEMANA de campaña. ¿Habrán convencido los candidatos a mucha gente? Se puede hacer un cálculo. Los sociólogos creen que las campañas deciden el voto del cinco por ciento del censo. Como somos 34 millones de electores, ese porcentaje significa 1,7 millones. Como no hemos llegado al ecuador, las personas que hasta hoy han cambiado de voto no llegan al millón. Naturalmente, repartidos entre todas las candidaturas. No parece mucho para tanto esfuerzo físico y económico, porque los partidos se van a gastar en esta fiesta unos ocho mil millones de pesetas: casi cinco mil pesetas por voto ganado. La campaña no es buena ni mala: son dos distintas. A un lado, los candidatos, pegados al terreno. Al otro, los líderes, que predican su evangelio y son los que vemos la mayoría de los ciudadanos. Son éstos los que hacen del 25-M unas primarias de las generales del 2004. Aznar porque, como confirma a diario, busca un refrendo a su labor de gobierno. Zapatero, porque o ahora los resultados le consolidan como líder, o lo tendrá muy difícil. Y Llamazares porque sienta las bases para no ser extraparlamentario dentro de un año. Dialécticamente, echo en falta más insultos. Se descalifican, pero no se llaman perros judíos. Debe ser que todavía no se han calentado bastante. Pero, en lo demás, no ha faltado de nada, ni triunfalismo en el poder ni derrotismo forzado en la oposición. Lo último ha sido la apelación al voto del miedo, que siempre maneja el poder. Lo manejó Suárez en 1979 con el fantasma del marxismo, lo manejó Felipe en 1993 con las pensiones y lo usa ahora Aznar en tres argumentos: las pensiones, la España negra y la unidad nacional. La iniciativa la está teniendo Aznar. Él saca los temas que le convienen, y Zapatero se siente en la obligación de responderle, siguiendo el guión de La Moncloa. De lo que apenas habla el presidente en los mítines es del precio de la vivienda, ni de la delincuencia, ni de la inseguridad ciudadana. Hace bien. Él sólo está para contar los éxitos y buscar el final de su mandato con un aplauso general.