¿Sube o baja?

| MANUEL LAGO |

OPINIÓN

SEGÚN el Inem, el desempleo en España se redujo en 62.000 personas en abril, con lo que la tasa de paro se situó por debajo del 9%. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el desempleo aumentó en el primer trimestre del año en 65.000 personas, elevando la tasa de paro hasta casi el 12%. Ambas son, obviamente, fuentes oficiales que dependen del Gobierno y sin embargo dan resultados no sólo diferentes sino contradictorios. ¿Quién se equivoca, el Inem o el INE? Pues los dos o... ninguno. Al utilizar métodos diferentes, uno es un registro y el otro una encuesta, se producen resultados distintos. Pero lo que comparten ambos organismos es la utilización de criterios muy restrictivos para considerar a una persona como oficialmente parada, lo que reduce de forma significativa la cifra de paro oficial. El Inem considera que 40 de cada 100 personas inscritas en sus oficinas de empleo no son parados y los excluye de la estadística. El INE en su última reforma endureció la definición de parado, de forma que borró de un plumazo a 30.000 personas sólo en Galicia. Por lo tanto, la evolución del paro medido por las estadísticas oficiales, no depende sólo, ni siquiera fundamentalmente, del número de personas que no tienen empleo, sino de los criterios de definición y medición del desempleo. Porque una persona sin empleo puede ser un parado o, si está desanimado y no busca empleo de forma suficientemente activa, ser un inactivo y por lo tanto excluido de la cifra de paro. En nuestro caso, y en especial en los últimos años, el desempleo bajó porque realmente se creó empleo pero también porque se introdujeron cambios metodológicos que redujeron el desempleo sólo en las estadísticas. Al margen de estos debates metodológicos más o menos interesados, la evidencia de los últimos años es que el ciclo económico expansivo que parece que ahora se acaba, creó empleo, temporal y precario en su mayoría, pero de forma insuficiente para absorber a los parados y proporcionar una oportunidad a las personas que se incorporan al mercado laboral.