Tras un fin de semana de tormentas intensas, la comunidad afronta una semana con una meteorología cambiante y con temperaturas más suaves
13 jul 2026 . Actualizado a las 18:10 h.Europa apenas ha tenido tiempo para recuperarse de las intensas olas de calor que se suceden desde finales de mayo. Cuando todavía continúan evaluándose sus efectos sobre la salud, los modelos meteorológicos ya anticipan un nuevo episodio de temperaturas extremas que volverá a afectar esta semana a buena parte del continente. Sin embargo, Galicia quedará al margen. Hace apenas unos días fue precisamente la comunidad gallega, especialmente las Rías Baixas y el interior de Ourense, la que registró algunas de las temperaturas más elevadas del verano. El intenso calor acumulado durante semanas encontró además el combustible perfecto con la llegada de una depresión aislada en niveles altos de la atmósfera (dana). El sábado, la inestabilidad fue aumentando conforme avanzaba la mañana hasta explotar durante la tarde. Solo entre las cinco y las nueve se registraron más de 5.000 descargas eléctricas, reflejo de la enorme energía almacenada en la atmósfera. Ayer la inestabilidad afectó especialmente a la mitad norte.
Esta semana, mientras el calor volverá a intensificarse en Francia, Alemania, Bélgica, Países Bajos, Suiza o el norte de Italia, la comunidad gallega mantendrá un ambiente mucho más suave, con nieblas costeras, brisas marinas y posibilidad de nuevos chubascos tormentosos en el interior. La explicación hay que buscarla en la posición que ocupará la dana. La influencia de estas depresiones depende en gran medida del lugar donde se sitúen. En esta ocasión permanecerá al oeste de Galicia y actuará como una auténtica barrera meteorológica. En su flanco oriental favorecerá el ascenso de aire muy cálido desde latitudes subtropicales hacia el este de la Península y buena parte de Europa. Ese flujo alimentará el nuevo episodio de calor extremo, reforzado además por una potente dorsal anticiclónica que impedirá la llegada de borrascas atlánticas capaces de refrescar el ambiente. El resultado será una nueva semana con temperaturas muy elevadas en amplias zonas de Europa occidental y central.

Galicia, sin embargo, quedará situada en el lado atlántico de esa circulación. En lugar de recibir la masa de aire más cálida, continuará predominando la influencia marítima, con la entrada de aire húmedo desde el océano, brisas en el litoral y una atmósfera más inestable que favorecerá la formación de nubosidad de evolución y tormentas durante las tardes en el interior. Eso no significa que desaparezca el calor. El interior seguirá registrando temperaturas relativamente altas en algunos momentos, pero lejos de valores extremos de la semana pasada. El sábado, por ejemplo, Ourense supueró una vez más los 40 grados, pero ayer la influencia de la dana permitió que el termómetro descendiese por debajo de los 30 grados. Además, el calor de estos próximos días tendrá poco que ver con el que vivirán amplias zonas de Europa.
El tiempo hasta el miércoles
El lunes comenzará con cielos parcialmente nubosos y lluvias débiles en el litoral atlántico. Durante la tarde podrán formarse algunos chubascos aislados en el interior. Las temperaturas descenderán ligeramente y se mantendrán muy contenidas para la época del año, con máximas de unos 23 grados en Santiago, 25 en A Coruña, Pontevedra y Ferrol, 26 en Vigo, 27 en Lugo y alrededor de 30 en Ourense.
El martes la comunidad seguirá bajo la influencia de la baja situada al oeste de la Península. Predominarán los cielos parcialmente nubosos, con mayor abundancia de nubes en las comarcas atlánticas y posibilidad de chubascos aislados durante la tarde en Lugo y Ourense. Las temperaturas experimentarán un ligero ascenso, aunque continuarán siendo suaves e incluso inferiores a las habituales para mediados de julio en muchos puntos de Galicia.
El miércoles apenas variará el patrón atmosférico. La dana continuará próxima a Galicia aportando aire atlántico e inestabilidad. La jornada comenzará con abundante nubosidad y nieblas, que tenderán a disiparse con el avance de la mañana para dar paso a una alternancia de nubes y claros. Durante la tarde volverán a ser posibles algunos chubascos aislados en el este de Lugo y en la provincia de Ourense. Las temperaturas apenas experimentarán cambios, con máximas de unos 25 grados en A Coruña y Santiago, 24 en Pontevedra, 25 en Vigo, 26 en Ferrol, 28 en Lugo y alrededor de 32 en Ourense.
La previsión a medio plazo de MeteoGalicia apunta a que la comunidad continuará hasta el viernes bajo la influencia de la baja presión que seguirá inyectando aire más fresco y húmedo desde el Atlántico. A partir del próximo fin de semana, la dana perderá influencia y las altas presiones volverán a ganar terreno. Aun así, la entrada de vientos del norte impedirá un ascenso importante de las temperaturas. Los cielos tenderán a abrirse, especialmente en el sur de la comunidad, pero el ambiente seguirá siendo suave.