Sí, se recoge lo que se siembra

| JUAN J. CALAZA |

OPINIÓN

SERÍA conceder demasiadas capacidades de subversión a la prosa y glosa nacionalistas atribuyéndoles la causa de los inquietantes métodos activados últimamente contra el PP. No obstante, un analista de-sapasionado y honesto constatará con rubor ajeno que los escritores gallegos, en general, operan ateniéndose a una relación ancilar cargada de hiel entre Galicia y Castilla. Sobran por tanto las exclamaciones de sorpresa pues en un ambiente así caldeado históricamente es fácil propiciar el matonismo hasta llegar al cuerpo a cuerpo con y contra los representantes de la ciudadanía y dizque cipayos a sueldo. Entre nosotros, cualquiera recita sin asomo de duda los injuriosos versos de Rosalía a Castilla. Pero Rosalía no es la única en hacer de Castilla en general, y de maragatos y zamoranos en particular, el vórtice de nuestro tormentoso e interminable rencor. Parece, en todo caso, no tanto un deporte nacional como un concurso de cutrez y fealdad en el que Castelao recibiría una modesta medalla de hojalata ( Sempre en Galiza ; puntualizo: en buen gallego, Galicia).Conscientes que en su comprometida juventud Cunqueiro peregrinaba con frecuencia a Salamanca buscando la imperial unción de Ridruejo y de Suñer desconcierta que sea también de la nómina anticastellana: «Cando se fala do raposo hai que darlle nomes seus que il non seipa: Pedro, Perico, Xamescurro e tamén Afonso [.] ¡Polo Rei de Castela, hom! Oindo o golpe falar de Afonso, colle medo e toma campo. ¡Si fósemos todos tan avisados!» ( Escola de menciñeiros ). Asimismo, el muy justamente plebiscitado Cela, en Mazurca para dos muertos , endosa al malo de la película, el de las famosas siete características del hijo de puta, origen zamorano.Menos extraño resulta, por nazi y extravagante, que Vicente Risco, en O Porco de Pé , simbolice en un comerciante maragato el arquetipo de la penetración cultural extranjera que históricamente desvirtuó la imagen genuina de Galicia: «Don Celidonio veu de Castela, de mancebo de Baldomero García, onde botou moitos anos curtindo os sabañons (puntualizo: en buen gallego, frieiras), enzoufado no aceite e no bacallau (en buen gallego, bacallao). Tamén Baldomero García viñera de Castela, vendendo queixo de pé de mulo polas portas [.] e tiña a gadoupa enguruñada, adoito para apaña-las cadelas». Y de Castilla venía, siempre según Risco, ¡la harina mezclada con cal! Lo curioso es que el apellido Risco, junto con Riesco, procede de los asentamientos judíos de la Maragatería.Así las cosas, es normal que en el énfasis por «normalizar» ( sic ) pretendan desplazar el idioma de Castilla, mayoritario entre los gallegos, a favor del de Portugal: «O galego achegarase ó portugués e intensificaranse os contactos con Portugal e os países lusófonos, ata o punto de que a competencia no primeiro idioma habilitará, completada cun pequeno esforzo, para mantener unha fluida comunicación cos falantes do segundo» (Henrique [en buen gallego, Enrique] Monteagudo, O Idioma , en Galicia, unha luz no Atlántico ). Porque, si el esfuerzo es pequeño, después de la aproximación lo razonable sería, como segundo paso, escribir y hablar directamente en portugués para no caer en el portuñol , variante aportuguesada del castrapo. Se evitarían de esa guisa grandes males, por ejemplo, el que le sobrevino a la meretriz Cansentado «[.] que fora costureira e botárase a falar o castrapo, que foi o que escomenzou a perdela» (Blanco Amor, A esmorga ). No olvidemos, en fin, a Manuel Antonio, bien dotado para la poesía, quien después de volcar su acíbar barriobajera sobre Valle-Inclán («Pollitos bien») añade: «Hai os (escritores) que teñen algún valor e desménteno expresándose en castelán. A estes só queremos recomendarlles que escriban en catalán, inglés ou francés. Estranxeira por estranxeira, vale máis unha fala de Europa que a da Meseta» (en Tamén hai outros ). Lo que le acarreó una réplica demoledora del padre literario de Bradomín: «Prefiero escribir en la lengua de veinte naciones que en la de cuatro provincias». Con estos precedentes, si un miembro de la RAG, un político nacionalista y un articulista afín sostienen públicamente, entre otros de la misma grey, que se recoge lo que se siembra, es de esperar que la cosecha sea, en efecto, abundosa. Tanta que quizás haya para todos. Te escribo esta carta para decirte que no estás solo, que, aunque tú no lo sepas, porque vives bajo la opresión de un régimen dictatorial y una sociedad internacional que te embarga lo poco que tienes, hay mucha gente que te comprende, que daría lo que fuera porque pudieras beber cuando tuvieras sed y comer cuando tuvieras hambre, que daría lo que fuera porque cuando quisieras expresarte no recibieras un culatazo, porque conocieras la verdadera libertad, no una impuesta por unos tíos que no sabes ni de donde vienen. Querido Agmed, quizás mientras tecleo tú estés enterrando a uno de tus hijos víctima de no sé qué bombardeo selectivo, o tus propios compatriotas te estén encañonado para que cojas un Kalashnikov y te líes a pegar tiros, aunque tú repites y repites que eres alfarero. Sólo quiero decirte que seas fuerte, que resistas, que no cedas a la locura, pero, sobre todo, que no odies, por que el odio es lo que comienza y acaba el círculo. Un abrazo de parte de todos tus amigos occidentales. Juan Salvador López Vázquez. Cambre. Hei de recoñecer que, nos meus 18 años de vida, non tiven tanto medo nin vivín na impotencia como ata agora. Eu, que nacín, vivín e me criei en democracia y vendo como algúns se enchen a boca de palabras como «constitución», «liberdade» ou «impunidade», empezo a crer de verdade que o pobo está perdendo o control sobre os órganos de poder. Cando se criminaliza á oposición por respalda-la mobilización contra a guerra ou pola desastrosa xestión da catástrofe do Prestige , cando o Goberno actúa contra a vontade maioritaria do pobo, cando a Policía carga indiscriminadamente contra pacíficos cidadáns ca escusa de amparar a «orde pública», cando se alerta dunha alianza de socialistas e comunistas como un perigo para España, cando se condena e despreza a lexítima opción do nacionalismo democrático, cando os nosos gobernantes nos enganan e menten a cara descuberta, cando os medios manipulan e terxiversan a verdade e, sobre todo, cando o Goberno ve unha realidade y o pobo outra moi distinta, acórdome do que din os meus maiores ó falar da dictadura. Tiven a sorte de non tela vivido y non quero sufri-la desgracia de encontrarme con ela. Daniel Gómez Fernández. Viana do Bolo. Como el PP acusa a Zapatero de manipular la voluntad del pueblo y organizar las manifestaciones en contra de la guerra, y considerando que dichas manifestaciones son internacionales y reúnen a millones de personas, llego a la conclusión de que Zapatero es un líder asombroso que habría que votarlo en todas las elecciones. . A Coruña.