E. GONDREDO
24 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.QUIZÁ falte mucho tiempo para poner fin a las secuelas del Prestige. Pero ayer se dio un gran paso adelante. Veinte barcos de la Costa da Morte pusieron fin a cuatro meses de paro forzoso. No les llovió el maná, pero tampoco encontraron un desierto. Ojalá que los pescadores vuelvan a hallar limpio su paraíso. No dejarán que nadie lo estropee nunca máis.