HACE un par de meses saltó a las páginas de cultura de los diarios una noticia que no era tal y cuyas consecuencias comienzan a hacerse notar. Se trata de una supuesta propuesta de la Academia Española para designar con el nombre bluyín , o con su plural bluyines , los pantalones que siempre hemos llamado vaqueros y, más raramente, tejanos. No era noticia porque no se contaba nada nuevo. El sustantivo bluyín está en el Diccionario panhispánico de dudas al menos desde el otoño del 2001. Allí, en la entrada vaquero, se dice que a esos pantalones se les llama en España vaqueros o tejanos y se añade: «Aunque en muchos países, especialmente en América, se utilizan los términos ingleses jean(s) o blue jean(s) , es preferible utilizar los términos propios del español o, en todo caso, las voces inglesas en las formas bluyín (pl. bluyines ) o yin (pl. yins o yines ), que ya se documentan en nuestro idioma». Y a continuación cita varios textos, todos ellos de autores americanos. ¿Está proponiendo la Academia bluyín(es) y yin(s) ? Lo que dice es que «es preferible utilizar los términos propios del español» (vaqueros, tejanos) y que antes que jeans y blue jeans debe optarse por yins y bluyines , recomendación dirigida a quienes emplean los nombres en inglés, que en América son muchos hablantes y en España sólo cuatro esnobs. La difusión de una versión simplista del asunto está provocando un uso innecesario de bluyín a este lado del Atlántico. Menos mal que los modernos que lo han adoptado aún no se han enterado de que en Argentina y Uruguay también de habla de la jeanería , que por allá pronuncian yinería .