Elogio de la edad

| VIRIATO |

OPINIÓN

CASI simultáneamente se han producido estos días en el ámbito financiero dos decisiones de signo contrario que tienen como protagonista la edad. De un lado, el presidente del BBVA ha jubilado a un tercio de su comisión ejecutiva con el peregrino argumento de que han pasado de los 50. De otro, el Informe Aldama sobre el gobierno de las compañías tiene el acierto de evitar la edad como argumento excluyente. La primera no puede entenderse más que como una disculpa para justificar la salida de personas incómodas y poco afines a la nueva etapa del gran banco vasco, porque en caso contrario la medida sólo puede calificarse de desperdicio. La segunda, más auténtica, es fruto de una reflexión inteligente que entiende que el talento para hacer equipos reside en la vieja fórmula alquimista consistente en mezclar una parte de experiencia con otra de audacia o, por mejor decir, veteranía y juventud, con otras de honradez, principios y valores. La sociedad de ahora, tan confusa en algunos casos, contradictoria en otros, y compleja casi siempre, debe recuperar la edad como base de sus nuevos cimientos. Bien está dejar hueco a los jóvenes, pertrechados de salud y saberes teóricos, dispuestos a dejarse el pellejo para hacer méritos y arrimar más euros a sus mermadas retribuciones, pero si es a costa de prejubilar a los mayores de 50 estaremos malgastando una fuerza intelectual experimentada y quitando alicientes a los de abajo para llegar hasta los de arriba cuando aquellos pinten canas. Sobran personas con potestas y faltan otras con auctoritas . Sin una sabia mezcla se debilitarán las empresas, languidecerán las instituciones y se empobrecerá la sociedad. Signos de que comienza a imperar la sensatez, después de años de carencia, son los nombramientos de Carlos Bustelo, Romay Beccaría y Rodolfo Martín Villa, auctoritas a raudales para la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, el Consejo de Estado y la curación de los males del Prestige . Quienes sí lo tienen claro son los amantes de la música. Ocho de los diez artistas más taquilleros del planeta, según publica la revista Pollstar , son viejos rockeros de más de 50 años. ¿Hay acaso más elogio de la edad que este dato?