Galicia, mucho más

| PABLO MOSQUERA |

OPINIÓN

EN ROMÁN PALADINO

15 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

ESTAMOS ante un grave problema de Estado, de un miembro de la UE, responsable de la defensa del patrimonio medioambiental. Seguimos en la encrucijada de los tres vértices: cómo controlar el vertido del petrolero, cómo defender la costa de la marea negra; cómo organizar la solidaridad y compensar las pérdidas. Pero, «Galicia es mucho más» que el desastre del Prestige , aunque algunos traten de centrar el presente y el futuro de la comunidad gallega en el petrolero y la gestión del naufragio. Pero, como gallego y ciudadano del mundo, me duele que algunos quieran hacer de la marea negra la única realidad de una comunidad que sigue funcionando, conviviendo, desarrollando sus proyectos, buscando el futuro y garantizando el ejercicio de la ciudadanía integral. Parece como si los candidatos a la presidencia de la Xunta que se han presentado para «salvar la situación» no tengan otro programa para Galicia que movilizar las conciencias, ya movilizadas. O no tengan más inquietud de futuro que evitar otra catástrofe ecológica, lo que supone una promesa que será muy difícil de cumplir mientras los civilizados seres humanos sigamos produciendo vertidos. Galicia es mucho más que una marea negra. Galicia es cultura, trabajo, historia, desarrollo, capacidad para que terminen los flujos migratorios. Es autopistas, tren de alta velocidad, viaductos, universidades, moda, industria y turismo. No caigamos en la melancolía, en la depresión colectiva o en la crispación. Hagamos lo que tenemos que hacer para salir de esta crisis ecológica, fortalecidos con la lección bien aprendida, y con la dignidad de quien tiene muchas más cosas que ofrecer que las noticias de la marea negra. Prediquemos con nuestra iniciativa. Hagamos que la sociedad recupere la confianza en el sistema y en el futuro; aprendamos que la política debe ponerse al servicio de la sociedad civil, en la que los expertos son más importantes que los oportunistas o ambiciosos del poder.