Seguidores de Pernas

X. ARMESTO FAGINAS

OPINIÓN

09 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

PERNAS SALAZAR fue un fotógrafo mindoniense que, de vez en cuando, solía abandonar su estudio e irse con sus artilugios a otras tierras de la geografía luguesa. En Vilalba, por ejemplo, los días de feria y de mercado, Pernas no paraba de trabajar. Amadora, la tía de los Fraga Iribarne, recordaba al artista mindoniense en sus ajetreadas jornadas vilalbesas. Se lo contó a Cunqueiro, en días navideños en los que o fillo da Paula oficiaba de comprador de capones. Cunqueiro escribió más de una vez sobre Pernas, para resaltar su maestría como fotógrafo. En una ocasión «retratou a un tal Teijeiro cuspindo e saíu o cuspe no aire, voándolle mesmo da boca. Como Pernas era pintor e Teijeiro tiña moza na Habana, retocou o cuspe e fixo del un paxariño e Teijeiro mandoullo á moza con versos, dicíndolle que lle saía da alma pola boca cando soñaba que falaba con ela». Empiezo a pensar que Manuel, el sobrino predilecto de doña Amadora, oyó de labios de su tía relatos sobre Pernas. Y al fotógrafo del cartel de las pasadas elecciones autonómicas le dijo que emulara al genio de la cámara mindoniense y demostrase que era capaz de obrar un milagro como el que éste hizo con el enamorado Teijeiro. En el caso de un Fraga perseguidor de votos, convertir el invierno de su piel en primavera. Tentaciones semejantes debe tener el sobrino de doña Amadora en los días que corren: que el fotógrafo nos muestre verde y azul lo que es negro, y en medio de ese verde y azul marineros, un san Francisco sentado en la playa, en las rocas, limpias ambas, o bajo los rumorosos de Cíes, discurseando a una feligresía de mariscos y de peces. ¡Ah, y sobrevolando la escena , con rostro de angelote, el estos días invisible Cuíña, al que algunos todavía llaman delfín, y que, quizás por ser de esta animal especie huyó de la desfeita al grito de «a mi plin, yo soy de Lalín».