Dialogar a todas horas

J.C. MERA

OPINIÓN

LA MANIFESTACION de hoy nace con una pequeña tara: la ausencia de miles de gallegos que sienten y sufren como los demás la desgracia del Prestige, pero entienden que la instrumentalización partidara impide que el clamor de toda Galicia alcance a donde tiene que llegar. ¿Qué es ahora más importante? ¿Debatir si Manuel Fraga tiene o no responsabilidades en la desgracia o lograr que la repulsa popular galaica haga reflexionar al distante gobierno de Aznar y al todavía más lejano enjambre de burócratas de Bruselas? Manuel Fraga y buena parte de la plana mayor del PP de Galicia debería estar en la manifestación de hoy. No van a estar porque se lo han impedido. No está claro si Touriño, si Beiras o Rivas. Lo cierto es que quien reclama diálogo, tolerancia, convivencia, entendimiento y consenso en lo esencial, utiliza su vara de medir según que caso. Las costas gallegas no son patrimonio de unos pocos. Son de todos, y esos todos deberían tener derecho a manifestarse, pero hay que tener el compromiso democrático de saber hacerle un hueco bajo el mismo techo a los demás. Y en este caso alguien se convirtió en un antidemócrata.