SIEMPRE me han parecido de un gran cinismo las demandas de los fumadores que exigen, por la vía judicial, indemnizaciones millonarias a las empresas tabaqueras por el cáncer de pulmón que han contraído al fumar. Las autoridades sanitarias advierten de esa posibilidad y en las cajetillas de tabaco está escrito que el tabaco es perjudicial para la salud (dentro de poco: el tabaco mata ). Todos los fumadores son sabedores de ello. Si deciden seguir fumando, creo que no tienen derecho a reclamar. En contra de esta opinión, los jueces no sólo admiten a trámite estas demandas, sino que fallan indemnizaciones millonarias en dólares (La Voz, 5-10). Otra demanda cínica es la del obeso neoyorquino que culpa de su sobrepeso a cuatro cadenas de comida rápida, en las que apagaba su voraz apetito atiborrándose de hamburguesas y demás. Si la idea prospera, pronto veremos al suicida fracasado denunciando al ayuntamiento porque el puente desde el que se tiró era demasiado bajo para su propósito.