22 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La mayor parte de los restaurantes, casas de comidas, chiringuitos de playa, terrazas, etc., fundamentan sus ofertas en mariscos y pescados como polos de atracción de paisanos y visitantes de Galicia. Está muy bien. Sin embargo, escasea la oferta de otros alimentos de excelente calidad, algunos amparados por denominaciones específicas, como la ternera gallega. La propaganda que se ha hecho, sobre todo después de la aparición de la enfermedad de las vacas locas , se ha enfocado hacia la compra-venta de la carne. Falta una campaña para que se incluyan en todas las cartas platos de carne elaborados con la excelsa ternera gallega. Debería figurar en ellas como una oferta gastronómica específica. Habría que unificar esfuerzos (Consello Regulador, Servicios de Agricultura y Turismo de la Xunta y gremios de cocineros, lo de restauradores no acaba de gustarme) para que a todos los que acudimos a comer a cualquier restaurante de Galicia, nos entrase por los ojos ese plato destacado elaborado con ternera gallega. Los platos de carne son excelentes, si se parte de una buena materia prima, y se usan los fogones con la mínima maestría. Sólo dos ejemplos: la excelente ternera asada de A Penela en A Coruña y el magnífico guiso de jarrete de hace unos días del Volóbriga en O Bolo (Ourense).