FILTROS SOLARES

MANUEL-LUIS CASALDERREY, Catedrático de Física y Química

OPINIÓN

16 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La acción de la radiación ultravioleta sobre la piel depende de las características de las personas. Las de piel blanca, pelirrojas y con pecas, casi siempre se queman y no se broncean. Las de piel negra, pelo negro y sin pecas, nunca se queman. En medio están el resto, que se queman más o menos según las características de su fototipo. Cuanto más blanca sea su piel, más posibilidades tienen de quemarse. La cantidad de radiación ultravioleta recibida depende de la latitud (máxima en el ecuador, mínima en los polos), de la altura sobre el nivel del mar, de la hora del día (máxima en las horas centrales), de la estación del año, del tipo de cielo (despejado, cubierto), etc. La radiación UVB produce efectos más intensos que la UVA. Los filtros solares son sustancias que absorben, reflejan o dispersan las radiaciones ultravioleta UVA y UVB, que son las únicas que llegan a la superficie de la Tierra procedentes del Sol. Se usan para minimizar los efectos de la radiación ultravioleta sobre la piel. Los filtros químicos actúan absorbiendo la radiación ultravioleta y transformándola en otra radiación menos energética y, por lo tanto, menos dañina para la piel. A veces se combinan con filtros solares físicos, que actúan como una pantalla. Su efecto de protección se determina por un factor: 15, 20, etc., cuyo significado es el siguiente: supongamos que, según su fototipo usted puede aguantar 10 minutos de exposición al sol sin quemarse. Si usa una crema con índice de protección 15, podrá aguantar 15 veces más tiempo (150 minutos) sin quemarse, siempre y cuando haya sido generoso al untarse y la renueve con frecuencia. Para enviar preguntas: que.es@lavoz.es