¡NO ME HAGAS ESO, ROBERTO!

La Voz

OPINIÓN

XOSÉ LUÍS BARREIRO RIVAS

27 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Con enorme agudeza y acendrado patriotismo, mi amigo Blanco Valdés proponía ayer un itinerario de síntesis para lo que él mismo llamó el avespiral : una especia de tren de barraca que pasa por todas partes camino de ningures, y que nunca llegará a ser un mal remedo de los trenes que circulan por Europa. Para justificarlo, y para firmar esta opción más parecida al viejo tren de la Robla que al AVE de Madrid a Sevilla, el propio Roberto Blanco valoraba los efectos de cohesión y solidaridad que producirá este avespiral galaico, al que los alcaldes pueden convertir en el único medio de transporte del mundo que está más pensado en razón de sus paradas que de sus movimientos, como si fuese una especie de expotrén del caciquismo más rancio e inútil que susbsiste al Oeste de los Urales. Ello no obstante, y a pesar de la amistad que me une con Roberto, tengo que discrepar de su propuesta en dos aspectos fundamentales. El primero: que su tren tiene parada en A Estrada y no la tiene en Forcarei, y así no creo que pueda haber consenso ni foles de gaitas. Y el segundo, que más que llamarle avespiral , que suena a invento de Leonardo, prefiero llamarle el AVE de mal agüero , como corresponde a una sombra de tren que va a recorrer las aldeas (incluidas Vigo y A Coruña) cantando, renqueante, el futuro fondón que nos espera. En lo que no discrepo con Roberto es en el realismo de su propuesta, que se adapta como un guante a la realidad del país. Los Colegios de Ingenieros, callados como muertos. Los medios de comunicación, haciendo localismo barato. La Xunta, poniéndose medallas ajenas. Los alcaldes, hablando como si fuesen ingenieros que nunca salieron de su pueblo. Los de Santiago, de luto porque se suprime un vuelo en Labacolla. Los de A Coruña y Vigo, felices porque sus cutres aeropuertos no pierden los vuelos que aún no tienen. Los de Monforte, pensando en que, si pasa el AVE por allí, reabrirán la cantina de la estación. Pérez Varela, contando por millones los turistas que esta Semana Santa nos van a convertir en un destino de referencia ¿¡los atascos en Andalucía y los turistas aquí!¿, y Roberto Blanco y yo, haciendo trazados alternativos, valientes y mal avenidos. Cascos, feliz ¿Se imaginan ustedes a los alcaldes franceses haciéndo eses en el TAG Marsella-París? ¿Sabían que el nuevo aeropuerto de Milán está a 50 kilómetros del centro? ¿De verdad creen que se puede hacer un AVE para cada villorrio de 50.000 habitantes? Álvarez Cascos lo tiene claro. Y por eso está feliz de que le facilitemos la oportunidad de dejarnos a todos contentos con el tren más lento y barato de España. Y de que, agradecidos por su comprensión, le sigamos votando, felices como siempre.