VIAJE AL INTERIOR

La Voz

OPINIÓN

J. C. ORTIZ

04 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Hubo un tiempo en que los viajes por carretera eran una expedición gastronómica. Para mitigar la desesperación del automovilista, el viaje iba salpicado de paraditas para pillar torta en Guitiriz, melindres en Melide, cocados en Arzúa, pan en Lalín, en fin, que volvías a casa tan contento con el seiscientos lleno a rebosar. Ahora coges la A-6 y lo más excitante que puedes hacer es charlar con esa voz metálica que desde el surtidor comunica que «ha escogido usted gasolina súper». Un día un tren de alta velocidad unirá Madrid con Galicia. ¿Se acabarán las mantecadas de Astorga?