18 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
El plan de reconversión de la flota de Marruecos diseñado por la Unión Europea deja, sobre el papel, demasiados cabos sueltos. Esencialmente en lo relativo al desguace de barcos. Dar dinero a fondo perdido a los armadores para que renuncien a su licencia de pesca no parece una alternativa empresarial de futuro, sino una suerte de guión lapidario para cientos de marineros gallegos. Otra cosa bien distinta sería subvencionar un desguace acompañado de un proyecto industrial que generase tantos empleos como los que se destruirían con la desaparición del buque.