BOTA, NÓMINA Y CORAZÓN DE ORO

La Voz

OPINIÓN

PERSONAJE ZINEDINE ZIDANE

04 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Dicen que todo hombre es del pueblo de su mujer. Si es cierto, Zidane debería olvidar la marsellesa por el mudo himno español y empadronarse en la localidad almeriense de El Chive. De allí es Verónica, la esposa del genial futbolista francés, a punto de ligarse al Real Madrid a cambio de una nómina anual de 1.200 millones de pesetas. Zizou, como le conocen en Francia, confiesa que se puso a jugar al fútbol «porque en las calles del arrabal de Marsella no había nada que hacer». Es francés y musulmán, religión inculcada por sus padres Smail y Malika, inmigrantes argelinos. Dice que vive en torno a dos pilares. Uno es el fútbol, una realidad tan absorbente que le llevó a bautizar a su primer hijo como Enzo, en honor al uruguayo Enzo Francescoli, su ídolo de siempre; el otro, la sensibilidad con los pobres. Zidane presume de su origen humilde. «Sé qué es la pobreza, viví situaciones difíciles», dice en relación a su infancia con sus cuatro hermanos. Fruto de su sensibilidad, se ha convertido en embajador itinerante del Programa de la ONU para el desarrollo de los países más pobres. Asegura además que «todos mis amigos son negros». No ha elegido mal sitio Zidane para su nuevo domicilio. Desde Almería podrá conocer compatriotas argelinos. Como él, también quieren trabajar en España. Pero ellos llegan en patera.