EL DEBATE DE LAVOZDEGALICIA.COM
15 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En todos los centros públicos Mª Carmen (A Estrada) En mi opinión debería prohibirse fumar en todos los puestos de trabajo y lugares públicos. Voy a explicar mi caso. Soy estudiante de Economía en Vigo; en las aulas existen carteles que dicen prohibido fumar. Nunca ves a un alumno fumar, pero tengo un profesor que se pasó todo el segundo cuatrimestre fumando las cuatro horas semanales. Y claro, a nosotros nos parece mal pero callamos porque si no tendremos difícil aprobar; parece increíble pero es cierto. Y por si es poco, a menudo se trae su cocacola para acompañar. A la hoguera Pepe Luis (A Coruña) Soy fumador, fumo una media de dos cajetillas al día. Sé que me estoy haciendo daño y fui capaz de dejar de fumar durante año y medio, pero ahora bien... ¿Cuántos no fumadores van a trabajar en coche? ¿No podrían ir en bicicleta? ¿Cuántos van a discotecas, bares, reuniones a las que nadie les obliga a ir, y saben que van a tener que respirar humo? Cuando el Gobierno no tiene presupuesto, lo primero que hace es subir el impuesto de gasolinas, o sea, humo. Yo, con mi humo, me agredo a mí mismo; otros, con su famosa tolerancia nos agreden a todos. ¿No hay otras cosas más urgentes? José (Madrid) Yo creo que sería preferible prohibir el trabajo en los centros de fumadores. Excelente Marcelo (Buenos Aires) Me parece excelente vuestra decisión, lástima que nosotros estamos muy lejos de ello, pero si de algo les sirve, como ex-fumador creo que priorizar el derecho del fumador no es más que incentivar más el consumo. Se debe combatir la adicción en todos los frentes posibles y ustedes están en la buena senda, ¡los felicito! Me parece bien Un coruñés (Londres) Soy fumador desde hace diez años y la verdad que estoy totalmente de acuerdo con la medida... Pero qué pasará cuando el jefe no nos deje salir a echar el pitillito; empezaremos a comer pipas como locos, molestando a los demás con el ruido... A mí me parece bien la medida, repito, pero somos personas y tenemos los mismos derechos que los demás; eso sí, con habitaciones destinadas a echar el pitillito o descansos de 10 minutos como se hace aquí. De locura Adolfo Rodríguez Barreiro (Vigo) Es que la verdad, miren ustedes, clama al cielo el que no se respete el espacio ajeno. Imagínense un centro de trabajo al que acuden personas para ser intervenidas de una enfermedad concreta; huele a tabaco, a pocos metros una sala donde cirujanos se chutan su nicotina y a escasos metros salvan vidas. ¿Cuántas veces usted que está leyendo esta nota ha entrado en la consulta de un médico y se encuentra fumando justamente al que preconiza que tenemos que dejar de fumar? Si en el centro de trabajo no se puede fumar, por favor, quiero vivir para ver como el gerente del hospital Xeral de Vigo se las inventa para que no se fume en este centro de trabajo. Dios me lea. Vaise render menos no choio Felipe Garrido (Lugo) Digo eu: se é tan malo coma din, que non o fabriquen, que non o vendan. Droga legal. Pior ca heroína. Mirade: O meu avó fumou celtas ata que morreu. Liaba os chistes con soltura dende os trece e finou dunha tontería. Sachaba o campo coa chicharra nos beizos e sobreviveu a catro fillos que se coidaban coa última noticia que decía en calquer revista un doutor americano. Hoxe pescado branco, mañá pescado azul. Disque o tabaco é moi bo para non sei que cousas do cerebro (logo pedirán ós vellos que fumen para non caer enfermos). Digo: Isto é unha moda americana. Cando ó Bush lle dea por dar un pulo ós de Philip Morris, todo quisque a fumar. Imos render menos no choio, seguro, escapando ó báter e ás escaleiras. Non, non e non Xurxo (Santiago) Se habla del tabaco y los fumadores desvían la atención comentando que cada uno es libre de... Sí, pero no coartes la libertad de los otros. Dicen que si los coches contaminan más, pero nadie te mete el coche en una oficina de 4 por 2 metros... etcétera. Seguro que al fumador, si le colocan a un drogadicto al lado, picándose y luego tirando la jeringuilla a su lado... Tabaco+nicotina= muerte Ana María (Caracas) Mi padre y mi esposo murieron por culpa del cigarrillo. Deberían hacer más campaña sobre las consecuencias y los daños al organismo por fumar y en algunos casos el sufrimiento que producen estas enfermedades. Prohibido prohibir Armando (A Coruña) Los fumadores ya no resultamos económicamente rentables al Estado español, es una pena. Tendremos que dejar de fumar, por las buenas o por las malas. Aprovecharon para engancharnos a tempranas edades; ahora que no ganan dinero matándonos, nos prohíben suicidarnos. Lo siento por los fumadores pasivos, también por los que viven cerca de centrales nucleares, refinerías de petróleo, en ciudades con mucho tráfico, los mariscadores y sus berberechos contaminados, lo siento por el Amazonas, por la capa de ozono, por las ballenas. Puede que ahora compensen las pérdidas del tabaco legalizando el cannabis. Creo que estoy a favor de estas medidas; dejaré de fumar... tabaco. El pestilente humo que envuelve a España Blanca Fernández (Caracas) En mi último viaje a España, creí que me ahogaría en el aeropuerto, ya que era tanto el humo que había que no se podía respirar ni ver bien, y no estoy exagerando. Hice este comentario a mi hijo y una persona al lado, que dijo viajar mucho, me informó de que esta desagradable sensación sólo la ha vivido en el aeropuerto de Barajas y en el de La Habana. En el de La Habana... casi se justifica, ya que son productores de tabaco muy famoso, pero en España... Buenos compañeros Ana (A Coruña) Ya era hora de que se tomase conciencia del problema que plantea el tabaco. Yo soy alérgica y desde hace cuatro años trabajo en una empresa donde casi todos mis compañeros fuman. Cuando fui al alergólogo me aconsejó que evitara el humo del tabaco. Tengo que decir que la actitud de mis compañeros fue excelente. Han dejado de fumar en nuestra área de trabajo y se levantan para hacerlo en otro departamento. ¡Esto son compañeros y personas! Si todos nos comportásemos igual nadie tendría que prohibir nada. Meu pai morreu de cáncer de garganta... José (Santiago) Hai xa vinte anos, tantos como teño eu, que meu pai morreu debido ó tabaco... Non o coñecín e, polo tanto, tal vez carezo de sensibilidade ó decir que, desde o meu ponto de vista, foi un desconsiderado coa súa familia ó negarse a deixar de fumar. Que ninguén se atreva a decirme que teño que soportar o fume do tabaco no meu lugar de traballo; se a xente quere fastidiarse, pois que o faga na súa casa... Cada quen a aguantar o seu egoismo...