EL PERSONAJE JENNIFER CAPRIATI
10 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La vida de Jennifer Capriati, la nueva reina de París, ha deambulado por el éxito, el infierno de las drogas, una comisaría de policía y de nuevo otra vez el triunfo. A sus 25 años cuenta en su haber con dos títulos de Grand Slam, ambos conseguidos esta temporada: Roland Garros y el Open de Australia. Nacida en Nueva York el 29 de marzo de 1976, Jennifer Capriati forma parte del colectivo de niñas prodigio del tenis. Manolo Santana fue uno de los primeros en comprobar que aquella chiquilla que Stéfano, el papá, había puesto bajo su tutela en Marbella, podría llegar muy lejos. Supermanuel acertó. Jennifer se convirtió en estrellita a la edad de 14 años. Fue la semifinalista más joven en la historia de Roland Garros. Corría el año 1990. La primera gran alegría llegó en 1992, cuando logró el oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona tras derrotar a Steffi Graf. Luego se enfrentó a su exitoso destino y, después de perder en la primera ronda del US Open-93, eligió un camino peligroso. En octubre de ese año fue detenida por robar un anillo de bisutería. Volvió a ser detenida en mayo de 1994, en un hotel de Miami, por poseer marihuana. Estaba en compañía de dos jóvenes que portaban dosis de crack y heroína. En septiembre de ese año ingresó en un centro de rehabilitación de toxicómanos. Capriati no volvió al circuito de una manera continuada hasta 1996, pero fue necesario que transcurrieran cuatro temporadas hasta que empezó a encarrilar su rumbo irregular. En el 2000 superó sus problemas. Desde 1993 no alcanzaba ningún título. Fue en Estrasburgo donde el año pasado obtuvo su primer triunfo. Su vida sólo tiene hoy un objetivo: compensar con triunfos las páginas en negro que vivió en el pasado. A finales del 2000 cambió de entrenador: dejó al ex-tenista Harold Solomon y volvió a entrenarse con el hombre que mejor la conoce, su padre. Se encerró en el gimnasio, corrió kilómetros y más kilómetros por las carreteras de Wesley Chappel, en Florida, donde vive junto a su padre y su hermano Jimmy (su madre, Denise, se ha divorciado de Stéfano y ya no vive con ellos); perdió cinco kilos, ganó hierro en sus músculos y ha reencontrado su mejor forma física y mental.