DJUKANOVIC

La Voz

OPINIÓN

ENRIQUE VÁZQUEZ

23 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Visto lo visto en las elecciones del domingo en Montenegro no está claro si el presidente Milo Djukanovic, en su papel de jefe del primer partido (Demócrata y Socialista) y, sobre todo, de líder nacional, acertó: hizo de los comicios, convocados para renovar el parlamento, un pronóstico sobre la autodeterminación nacional, la separación del país de la federación yugoslava. Algunos observadores poco favorables al presidente han sugerido que el procedimiento, formalmente impecable, era, en realidad, ventajista: unas elecciones adelantadas presentadas oficiosamente como un sondeo sobre las posibilidades reales de la independencia.... ambientalmente posible sólo tras la democratización en Serbia inherente a la caída de Milosevic. Como su partido y sus socios liberales y los de las minorías no llegan a los dos tercios de los escaños legalmente precisos para plantear un referéndum de autodeterminación, una interpretación puramente formal debería bastar para dejar el intento para más adelante (lo que, por otra parte, desearían la Unión Europea y los Estados Unidos). Pero eso sería una explicación insuficiente y políticamente subalterna.