ESPERANDO RESPUESTA

La Voz

OPINIÓN

SENÉN TOUZA

26 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Partiendo del principio del respeto a la soberanía nacional, que hasta eso si se quiere podría ser cuestionable, la noticia de la ruptura, parece que definitiva, de las negociaciones pesqueras entre la Unión Europea y el reino de Marruecos viene a cerrar un capítulo que parece esperpéntico. En su día calificamos de denunciable tanto la actitud de Marruecos, por egoísta, como la de la UE, por lo que entendíamos de falta de interés en poner toda la presión de la que podía disponer sobre la mesa de negociaciones. Lo que hay que entender es que el problema en realidad es socioeconómico y las consecuencias de la paralización de la flota han provocado ya la pérdida de miles de puestos de trabajos en zonas del territorio nacional exclusivamente dependientes de la pesca. Teniendo en cuenta el efecto inducido de la pesca (cada puesto de trabajo en la mar genera cinco en tierra), y siendo, un problema socioeconómico, no podemos por menos que denunciar la actitud de egoísmo y falta de sensibilidad demostrada por Marruecos, asumiendo una actitud de gobierno frontal y hostil hacia la UE. Por ello, desde el sector pesquero español, exigimos a la UE una respuesta acorde con esta hostilidad. Estaremos atentos a las consecuencias que tendrá para Marruecos esta actitud y no consentiremos posiciones ambiguas.