CURAS

La Voz

OPINIÓN

JORGE CASANOVA ENTRE TINIEBLAS

22 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Es ese afán expansionista lo que les condena. Esa intención de persuadir sobre lo que ellos están seguros. Esa necesidad de convencer, de hacer ver la luz a quien quizás ya la vio en otro sitio o a quien prefiere andar a oscuras. África tiene su propia cultura, sus propias religiones, sus propias creencias. Lo que vale para Roma no vale para Kampala y lo que sirve en Kampala no tiene nada que ver con lo que necesitan en Medellín. Pero la Iglesia quiere sumar fieles, aumentar su censo, ampliar su poder. Y pasa lo que pasa. El crédito que la Iglesia tenía en las misiones, ese aire de gran ONG que se encargaba de llevar la justicia y la igualdad al desesperado mundo del trópico, se hunde. A nadie le cojen por sorpresa las veleidades de un cura, ni que el Vaticano te descase si tienes pasta y te condene si no la tienes. Eso ya lo sabíamos. Pero lo de África no. Sabíamos de su afán expansionista, de su empeño para educar, pero siempre desde el cristinaismo, de sus obras misionales y del tesón y el esfuerzo de centenares de misioneros. Lo de las violaciones nos deja de piedra. Tal vez ahora cambien de idea sobre el condón.