MAYORES Y ELECCIONES

La Voz

OPINIÓN

FERNANDO JIMÉNEZ HERRERO

17 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Don Santiago Ramón y Cajal, en su libro El mundo visto a los 80 años, no aconsejaba a los de su edad meterse en política y citaba ejemplos, aunque la Historia ofrece casos de políticos añosos para todos los gustos. La realidad actual es que en los censos electorales, los votantes con 60 y más años son cada vez más -el 20% en bastantes provincias-, y serán más de la cuarta parte para el 2025, de mayoría femenina. De esta forma, hoy conviven a la vez dos generaciones de jubilados, y llegarán a ser tres, pues los centenarios aumentan por miles, duplicándose cada diez años. Además, en todos los países de la Unión Europea se viene observando que cada vez es menor la abstención de los mayores en las convocatorias electorales, y mayor el interés de los jubilados en participar en política, por tener más tiempo libre para dedicarse a ella. Experiencia americana Esto ha motivado que surjan movimientos políticos propios de pensionistas o tendencias especiales que defienden sus intereses dentro de los grandes partidos. En Estados Unidos, la cuarta parte de los votantes, unos 30 millones, pertenecen a asociaciones de veteranos que orientan su voto y que tienen bastante fuerza económica en una sociedad consumista. Observadores políticos indican que se está produciendo una cierta radicalización de las ideas de los mayores pensionistas, a los que siempre se les consideró muy conservadores. Los captadores de votos precisan hoy estar al día en las corrientes psicosociales gerontológicas para no sufrir sorpresas al conocer los resultados de los comicios.