JUAN JOSÉ MORALEJO ÁLVAREZ
09 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Andan con rexoubas y reportajes de que devalamos sirviendo para poco o para nada, pero somos los de Clásicas los que tenemos que comparecer a poner un punto de claridad cortés en si el tiempo que corre es o no es de síndromes. Ahora todo te es síndrome, síndrome de las vacas, síndrome del amianto, síndrome de los purines, síndrome de la alta velocidad, síndrome hidrológico..., y ya va siendo hora del síndrome de ¡menos síndromes! por mucho que mole un cultismo de prosapia helénica y acentuación esdrújula. Síndrome tiene parientes muy próximos en hipódromo o velódromo: su drome final indica que algo corre (en griego, pero corre) y, sin perdernos en la letra pequeña, se traduce cabalmente por concurrencia, de lo cual se deduce que lo singular no es síndrome, sino parte de una pluralidad de singularidades que con-curren, y no sé si me explico, pero yo bien me entiendo. En consecuencia, el amianto no es un síndrome, la vaca loca no es un síndrome, la patera no es un síndrome, el purín no es un síndrome, el paro no es un síndrome ... pero el amianto, la vaca loca, la patera, el purín, el paro y otras mil menudencias con-curren y son el sín-drome conocido por Españavabien, con el AVE obligado a tener parada en Albacete como uno de los ejemplos más elocuentes de que, si tienes problemas, es porque se los busca tu pesismismo tan gafe como perenne. Y lo que me revienta de este marasmo es que se arreglaba de la noche a la mañana con dejar que nos gobernase Caldera, el del PSOE, pues no me imagino que tanta crítica pueda estar descaminada... Síndrome por aquí, síndrome por allá y síndrome hace honor a su procedencia del vocabulario médico: nadie te dirá que tiene un síndrome de alegrías o de vacaciones, síndrome sonará siempre a desfeita y hasta se sospecha que síndrome acabe en eufemismo para disimular lo que nuestros antepasmados los indoeuropeos llamaban caca de la vaca. Pero por muy asediado que te veas de síndromes, no me vengas, hermano, con la plepa de que cualquier tiempo pasado fue mejor, pues ésa es una de las trapalladas más pobres que parió la pereza mental humana. Es cierto que el síndrome nos invade, pero, por si te consuela, recita conmigo aquella reflexión que Castelao pone en boca de un chaíñas apaleado: «¡Mentras o pau vai e ven, descansa o lombo!».