«EPPUR SI MUOVE»

La Voz

OPINIÓN

ROBERTO L. BLANCO VALDÉS

02 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

«Y sin embargo se mueve». Eso dijo Galileo, al parecer, mientras era consumido por la hoguera a la que la Inquisición lo había arrojado por afirmar lo que luego se convertiría en verdad universal: que la tierra giraba en torno al sol. Eppur si mouve: ese es también, creo, el comentario que suscita el barómetro de invierno que ayer publicaba este periódico. Pese a la atonía de una política española completamente dominada por el sobrecogedor e inagotable drama vasco. Y pese a la práctica desaparición de la política en Galicia, donde la atonía general se convierte en algo a medio camino entre la trapallada y la flojera, resulta que la encuesta de Sondaxe viene a demostrar que no todo permanece como estaba hace unos meses. Resumiendo, y para no resultarles molestos: el PP desciende de forma relativa, el BNG se estanca en cuesta abajo y el PSdeG recupera lentamente posiciones. Aunque éstas son las tendencias netas del sondeo, una lectura combinada de sus datos permite obtener, además, un par de conclusiones. En primer lugar, que la inflexión a la baja del PP podría ser relativizada no sólo teniendo en cuenta que su cabeza de cartel está, en valoración individual, muy por encima de Beiras y Touriño, sino, y sobre todo, a la vista del dato de que los que se declaran votantes del PP en las anteriores generales apenas trasvasarían sus votos al PSdeG y el BNG en unas futuras autonómicas: el grupo más alto de fuxidos es el de los que se muestran indecisos. Y, como sabe todo el mundo, es más fácil, llegado el caso, recuperar a un indeciso que a quien ha decidido ya marcharse con su voto a la casa del vecino de la izquierda. La segunda conclusión se refiere a la refriega de competidores amistosos que mantienen el PSdeG y el BNG: todos los datos del sondeo parecen indicar que finalmente se ha producido el cambio de corriente que se respira en el ambiente. Es cierto que los nacionalistas conservan como nadie su núcleo de votantes en las anteriores generales, pero lo es también que disminuyen sustancialmente los electores socialistas que declaran que se irán a votar nacionalista en autonómicas. Esa marea explicaría el dato novedoso de que Beiras sea por primera vez en mucho tiempo el líder peor valorado de Galicia. ¿Eppur si muove? Poco, en todo caso. Aunque es cierto que, estando en Galicia las cosas como están, un pequeño movimiento podría dar lugar a un terremoto.