VEINTE DÍAS DE NOVIEMBRE MEMORIA PERSONAL: Rafael Taboada Vázquez, abad de la Colegiata de A Coruña
19 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Rafael Taboada Vázquez tenía diez años cuando estalló la guerra civil. «Fue espantosa, horrible; durante muchas décadas se arrastró su humo». Aunque es natural de Melide, sus votos le han ligado a tierras coruñesas. Es abad de la Colegiata de A Coruña desde 1980. Antes, fue párroco de Miño, Serantes y Neda. _¿Ha cambiado mucho la Iglesia en estos 25 años? _Sí, porque la sociedad se ha transformado tremendamente. La gente vive y se expresa en libertad. Y la Iglesia también, es más independiente ahora. Su sentido es más social y ya no está tan encorsetada en costumbres atávicas. Es más difícil para la Iglesia moverse en el ambiente actual, pero también es más meritorio. _¿Por qué no era independiente la Iglesia de entonces? _Aunque debería mantenerse al margen de vaivenes políticos, era complicado alzar una voz contraria y tenía su sistema relacionado con el poder a través del concordato, que le favorecía mucho pero que no le entraba en la cabeza a mucha gente. El peso de la historia es muy grande y a la Iglesia de hace 25 años le costó soltar amarras, purificarse, aunque quizá había cosas que censurar. _¿Y que ocurrió en la sociedad con la democracia? _La monarquía fue el arranque al cambio. Antes, la sociedad era más conservadora y se arrastraba el resentimiento de la guerra, la censura... Fue difícil soltarse de los complejos. _Pero creen que se han perdido ciertos valores... _Sí. Antes la gente era más comedida. La democracia es para mí el sistema ideal pero tiene sus luces y sus sombras. Ha traído, como todo, ventajas e inconvenientes. _¿Cuáles? _Se ha perdido un poco el respeto por los demás. El modelo de familia actual no es el mejor, la educación tampoco, existe el divorcio... Creo que hace falta más control, pero no del férreo.