EL PERSONAJE - X. Arzálluz y J. Egíbar -/ Luis del Val
14 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Arzalluz parece el dueño del frontón y Egibar el encargado. Un encargado de absoluta confianza que sabe que el jefe no sólo es el más listo, sino el que siempre tiene razón, amén de que a los que le llevan la contraria al jefe no les va muy bien, y el jefe es pródigo y generoso con los disciplinados, a los que siempre les va bien. El jefe, en el fondo, es un pedazo de pan que los ingratos no saben valorar. También pudiera ser que Arzalluz fuera el director y propietario del internado _sólo para chicos, claro_ y Egibar se hubiera convertido en el jefe de estudios vigilante que no logró terminar una carrera académica, pero que compensa esa falta de títulos con diligencia y fidelidad, cualidades mucho más apreciadas por el director que la inteligencia, porque para inteligente ya esta él. Caballero y escudero, camarero y maitre, se necesitan no sé si tanto como el PNV a HB y HB al PNV, pero sí lo suficiente para que formen un dúo garante de la argentinización de la patria vasca, de la división social y la entronización del miedo, que convierte a los hombres normales en viles, en lacayos de su medrosidad, en cómplices de la barbarie.