Evitar convertirse en el equipo con peor bagaje goleador desde que en Segunda compiten 22 equipos y mejorar los número en casa, su misión
17 may 2025 . Actualizado a las 14:14 h.El runrún de que no hay nada en juego ya para un Racing Club Ferrol descendido sin remedio de categoría escama mucho a un Alejandro Menéndez que no quiere que su plantilla se convierta en la menos goleadora desde que en Segunda compiten 22 equipos o cerrar el curso con solo dos victorias en A Malata y ese es su gran caballo de batalla este domingo frente al Cádiz en A Malata (14.00 horas, LaLiga TV Hypermotion).
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— Racing Club Ferrol (@racingferrolsad) May 17, 2025
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el objetivo
Saldar deudas
«No se han cumplido los objetivos y estamos descendidos, pero hay que mantener la integridad y hacernos respetar», indicaba el preparador que enumera como alicientes para esta recta final con destino Primera Federación: el orgullo, el saber competir, el ser profesional y trabajar hasta el final.
Así, hacer el mayor número de goles posibles y ampliar un pobre cupo de victorias locales, es su mantra permanente: «Se lo repito todos los días a los jugadores.. En las charlas e incluso a la hora de enfocar los partidos en estos últimos días. Incido mucho más en trabajar para ganar tres puntos y sobre todo ante una afición, que ya he dicho muchas veces, estamos en deuda por el bagaje tan pobre que hay», admitía.
el once
Sin rotaciones gratuitas
Por todo ello, insistía, la alineación la seguirán componiendo los más competitivos sin realizar rotaciones gratuitas para permitir debutar a Bernad bajo palos o que el respetable despeje sus dudas sobre Vallejo. «Valoro esas cosas, pero en este momento van a jugar los que creo que mejor están para la alineación porque detrás de esas oportunidades también hay un esfuerzo y un trabajo de los compañeros y hay que respetarlo y, de momento, vamos a seguir en esta línea», destacaba.
la enfermería
Un nuevo lastre
En esa línea de querer competir hasta que Segunda baje el telón, confesaba Menéndez que el adiós definitivo por lesión de Raúl Blanco y Cabaco es un engorro más. «Las lesiones son parte del juego y nosotros la ausencia de Erick la hemos notado todo el año, hubiera sido un gran refuerzo. Son jugadores importantes que no han podido ser importantes porque están condicionados», reseñaba antes de ser pragmático: «Tengo que centrarme más en los que están que los que no están» , apostillaba.
el vestuario
Muleta mental
Partidario de conceder a la mente tanto peso como al cuerpo, no escondía el míster que ha abordado con los jugadores cuestiones como los silbidos o la bajada de la asistencia al estadio, sobre todo teniendo en cuenta que con el de hoy restan dos compromisos en A Malata: «En las charlas suelo hablar de tres o cuatro cosas. Aspecto ofensivo, defensivo y la primera es la mental. Hay que marcarles unas pautas y que se centren en jugar y sacar su mejor versión y no que estén pensando en si la semana pasada me han silbado en el cambio y si puede ocurrir. Es una constante que hay que tener con ellos», reflexionaba.
«Hay jugadores que sufren más, han llevado más palos de que en ciertos momentos no te aplauden... y es lógico. Hay que luchar contra ello, pero es lógico que a estas alturas pese», concluía en este sentido.
radiografía
En Segunda, constancia
Además, realizaba también una breve radiografía de Segunda División y el hecho de que todo un Cádiz no esté peleando por el ascenso. «Si algo tiene el fútbol es que no se puede dar nada por hecho y solo el talento en esta categoría no te da», determinaba.
Valoraba, además, que falta tiempo en el deporte del aquí y el ahora. «El fútbol tendría que tener menos prisas desde el punto de vista del entrenador y hay equipos como el Eibar que lo hacen y creo que es lo más sensato, pero hay muchos intereses. El tema económico», concluía el preparador que, tras varios años de parón, ha tenido poco más de cuatro meses para la ya imposible misión de salvar al Racing.