Taín considera que el ladrón del Códice Calixtino actuó solo

Camilo Franco REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

El juez que instruye el caso del robo del Códice Calixtino estuvo ayer en el primer programa de la temporada de «Vía V».
El juez que instruye el caso del robo del Códice Calixtino estuvo ayer en el primer programa de la temporada de «Vía V». fuco rei< / span>

El juez cree que Castiñeiras «ejerce su derecho a guardar silencio»

04 sep 2012 . Actualizado a las 17:22 h.

El juez José Antonio Vázquez Taín aseguró ayer en el primer programa de la tercera temporada de Vía V que en los próximos días habrá nuevas conclusiones en la investigación del robo del Códice Calixtino. «Los análisis que estamos haciendo de la documentación están aportando muchos datos», dijo. También apuntó que el proceso «es un rompecabezas difícil de unir».

El juez no quiso aclarar en el programa que dirige Fernanda Tabarés si hay más sospechosos en relación con la desaparición del dinero, pero advirtió que en este caso «se está poniendo toda la carga pública contra la catedral, pero la catedral tenía un servicio de seguridad y también hay que juzgar su trabajo».

Taín explicó que, por «una idiosincrasia que viene de atrás, la catedral basaba más el control del flujo de dinero en la confianza que en la contabilidad». También aclaró que el templo «no tiene dinero negro, no tributa por lo que recauda, pero su recaudación va al banco y es en el banco donde lo cuentan».

La desaparición del Códice «tenía una simbología especial»

Sobre el principal sospechoso de la investigación, Manuel Fernández Castiñeiras, el juez Taín aseguró que en el principio de la investigación «nadie apostaba porque fuese él». Apuntó que en el proceso de instrucción que se sigue se tiene por muy probable que el autor del hurto «hubiera actuado completamente solo y su familia desconociese por completo que se había llevado el Códice y el dinero». Sobre la personalidad del hombre que permanece en prisión preventiva, Taín comentó que es «una persona que ejerce su derecho a guardar silencio de manera muy elocuente».

En cuanto a la instrucción realizada hasta la fecha, el juez considera que este era un caso especial por «la responsabilidad histórica con Galicia» y por tanto «es un caso en el que no se podía fallar». Explicó que la desaparición del Códice «tenía una simbología especial» y era necesario «recuperarlo bien, intacto, sin cometer errores y sin problemas procesales».

Para Vázquez Taín, la conclusión del proceso llevado a cabo hasta ahora es que se ha hecho «un buen trabajo que podría ser materia de estudio». Acerca del inicio de la investigación, señaló: «No pusimos fecha y yo incluso hablé de cinco años, porque todas las posibilidades suponían un largo camino».

Pero un año después de la desaparición, la investigación señalaba a un sospechoso. «Nos decidimos a actuar, quizá mediáticamente podía parecer arriesgado, pero jurídicamente no lo era y, por tanto, era le momento de hacerlo», relató.

José Antonio Vázquez Taín explicó que para ese momento «se habían tenido en cuenta todas las posibilidades, incluso las más absurdas».