Una segunda vida para el automóvil

Por Juan Ares

MOTOR ON

La escasez de suministros y el encarecimiento de las materias primas hace cada día más necesario el aprovechamiento de los automóviles más allá de su primer uso.

07 abr 2022 . Actualizado a las 15:47 h.

Los coches han subido de precio, no todo el mundo puede permitirse comprar un vehículo nuevo y el problema medioambiental no se va a resolver solo con coches eléctricos. Cada día se habla más de una segunda vida que permita alargar el uso del automóvil más allá cuando se acabe su vida útil. Ya no solo es el aprovechamiento de materiales y piezas, que ya se viene haciendo desde hace muchos años, sino también la rehabilitación completa de los coches para reintegrarlos de nuevo en determinados mercados.

Es algo que se han tomado en serio algunos fabricantes, con Renault como punta de lanza, que hace un año transformó una de sus fábricas de vehículos nuevos, la de Flins, en Francia, para dedicarla a la economía circular de movilidad, reacondicionando en ella los vehículos de ocasión a escala industrial. Las cadenas de montaje reciben ahora vehículos usados a los que se cambian o reparan todas las piezas gastadas o en mal estado, hasta devolverlos al final de la cadena con un aspecto casi nuevo. Sobre una superficie de 11.000 metros cuadrados, la Factory VO de Flins es el mayor centro de reacondicionamiento de vehículos de Europa. En tres turnos de trabajo se pueden recuperar 180 vehículos usados al día. De promedio, cada coche usado que llega a Flins tarda ocho días en ponerse de nuevo en el mercado, con estándares de calidad semejantes a los de los coches nuevos. Tal y como dice Luca de Meo, CEO de Renault, «mantenemos nuestra promesa y un año después de su lanzamiento la Refactory de Flins encarna un proyecto innovador y ambicioso, una nueva fuente de valor económico, social y ambiental». En Flins, la Refactory de Renault trabaja también con los coches eléctricos, los Zoe, a los que también se reacondicionan sus baterías para prolongar su vida útil.

El ejemplo de Renault está siendo monitorizado por otros grupos automovilísticos que podrían poner en marcha proyectos semejantes, ahora que resulta evidente que hay demasiadas plantas de producción en todo el mundo, ante una demanda de vehículos que cae a nivel global. La segunda vida cobra nuevos bríos en tiempos de incertidumbre económica.

La vida útil de un coche se puede prolongar, favoreciendo así el medio ambiente