Un pionero de la aerodinámica

Ignacio Ferreiro González

MOTOR ON

Micke Fransson

Diseñó desde electrodomésticos hasta cámaras fotográficas, pero el trabajo de Sixten Sason está asociado indisolublemente al fabricante sueco Saab. Su formación como ingeniero y sus conocimientos de aeronáutica hicieron que aportara una estética vanguardista a sus modelos, entre los que sobresale el Saab 96, reconocido por sus triunfos en ralis en los años 60 y 70 del pasado siglo.

13 nov 2016 . Actualizado a las 05:10 h.

El fabricante sueco Saab, que venía utilizando los ralis como banco de pruebas de sus vehículos desde la salida al mercado de su primer modelo en 1950, obtendría sus mejores resultados con el Saab 96, que alcanzaría una longevidad excepcional en este tipo de pruebas, consiguiendo mantenerse durante más de quince años, a lo largo de las décadas de los 60 y 70, entre los triunfadores en las carreras de mayor prestigio.

Desde las victorias de Erik Carlsson, que le valdrían el apelativo de Mr. Saab, en los ralis de Inglaterra (1960, 1961 y 1962), Acrópolis (1961), Montecarlo (1962 y 1963), San Remo (1964), o su segundo puesto en el Safari de 1964; y los nuevos triunfos en Inglaterra ya de la versión V4 -en 1968 conducido por Simo Lampinen y en 1971 por Stig Blomqvist-, hasta la victoria de Per Eklund en el rali de Suecia de 1976, que este modelo ya había ganado en otras cuatro ocasiones (1966, 1971, 1972 y 1973), o los triunfos en el Mil Lagos (1963, 1964, 1971, 1972), los resultados proporcionaron popularidad al fabricante y la merecida fama de robustez y fiabilidad que le ha caracterizado.

Al igual que sus antecesores, el 92, 93 y 95, el Saab 96 aparecido en 1960 resultaba un modelo singular para su tiempo, tanto por su configuración mecánica, montando inicialmente un motor tricilíndrico de dos tiempos (en las últimas versiones ya sustituido por un cuatro cilindros cuatro tiempos de origen Ford), como por su particular aspecto. Esto último siempre se ha vinculado al origen del fabricante, filial de la Svenska Aeroplan Aktiebolaget, la empresa aeronáutica impulsada por el gobierno sueco en 1937, que tras el fin de la Segunda Guerra Mundial diversificó su producción con la fabricación de automóviles en cuyo desarrollo se utilizaban ya las pruebas en túnel de viento: con ello conseguían para sus modelos unos coeficientes aerodinámicos excepcionales en su época, muy por delante de otros fabricantes.

Pero el vanguardista diseño tanto del Saab 96 como de los anteriores modelos de la marca, en el que se transmitía una sensación de modernidad tan vinculada a la estética como a la ingeniería, más allá de condicionantes aerodinámicos y de fabricación, era el resultado del trabajo del diseñador Sixten Sason. Después de haber colaborado con la aeronáutica Saab como ilustrador técnico, participó desde sus inicios en el proyecto de desarrollo de automóviles de esta empresa de la mano de su ingeniero jefe Gunnar Ljungström.

Nacido en el pueblo sueco de Skövde en 1912 en el seno de una familia de escultores, con formación en bellas artes y tras una estancia en París conviviendo con los artistas suecos que residían en aquella ciudad, Sason, que adoptó este nombre en vez de su verdadero apellido Andersson, consiguió inicialmente trabajo como delineante e ilustrador en la fábrica Husqvarna. Su carrera se interrumpiría al servir como piloto en las fuerzas aéreas suecas y resultar herido al estrellarse su avión, a raíz de lo cual perdería un pulmón. Tras dedicar una larga convalecencia a cursar estudios de ingeniería, comenzaría a trabajar como asesor independiente, siguiendo el modelo surgido en Estados Unidos en los años 30 que venía ya extendiéndose por otros países europeos, y llegando a inaugurar su propia firma de disño, Sason Design AB.

Su capacidad para el dibujo, unida a sus conocimientos de ingeniería, permitieron a Sason crear productos innovadores con las últimas tecnologías, en los que se combinaban las influencias de las corrientes estadounidenses de la época con la tradicional rigurosidad del diseño escandinavo: desde nuevos trabajos para Husqvarna hasta electrodomésticos para Electrolux, escúteres para Monark, o la famosa cámara réflex Hasselblad, participando en todas las etapas del proceso, desde la creación del boceto original hasta la maquetación, y le convirtieron en un diseñador de éxito tanto en Suecia como a nivel internacional.

Reconocido más que por ningún otro trabajo por sus diseños para Saab, fue también el creador para esta empresa de la primera versión del Sonett en 1956, un descapotable deportivo con carrocería de fibra de vidrio; y del Catherina en 1964, un deportivo dos plazas en el que por primera vez se planteaba un techo targa, modelos que finalmente no llegarían a entrar en producción. Su prematura muerte en 1967 se produciría antes de la salida al mercado de su último gran diseño automovilístico, el Saab 99.