Rivales, y sin embargo amigos

MOTOR ON

Hyundai i30 y Volkswagen Golf, dos alternativas perfectas para el día a día y para familias que no necesitan una capacidad de equipaje extraordinaria. dos coches modernos, silenciosos y muy agradables de conducir, con un motor solvente y de mínimo consumo. equipados con los últimos adelantos tecnológicos, la elección es una cuestión de gustos: quien prefiera una imagen más deportiva se decantará POR el i30, y si quiere un acabado premium, el Golf

10 jul 2016 . Actualizado a las 04:00 h.

El segmento C es uno de los más disputados en el mercado del automóvil, coches de alrededor de 4,30 metros, con carrocería hatchback (cinco puertas) y que se desenvuelven bien tanto en ciudad como para viajar. Hyundai y Volkswagen tienen aquí dos apuestas ganadoras, el i30 y el mítico Golf.

El i30 tiene un diseño muy actual, con líneas angulosas pero fluidas, una parrilla agresiva y laterales en cuña que le dan un aspecto deportivo. Las luces LED tanto delanteras como traseras contribuyen a esa imagen de modernidad. La posición de conducción es casi perfecta; los asientos están ligeramente inclinados hacia arriba y permiten llegar al volante y los pedales con naturalidad.

El equipamiento del modelo probado incluía climatizador bizona, cierre automático de puertas al iniciar la marcha, retrovisores plegables, sensor de aparcamiento trasero, sensor de luces y limpiaparabrisas, control de velocidad de crucero, ordenador de a bordo y Bluetooth para el teléfono móvil con mandos en el volante.

La dirección es deliciosa, se puede regular en tres niveles de dureza pero la posición Comodidad es, para mí, perfecta. El motor de la unidad de prueba era el CRDi de 1.600 centímetros cúbicos y 110 caballos de potencia. Suficiente para cualquier circunstancia, no te pega al asiento pero tiene una aceleración progresiva y el turbo entra muy pronto, con lo que se vuelve un coche ágil y muy manejable.

Ya sea en ciudad, en carretera o por autopista, la facilidad de manejo y lo agradable de su conducción son la tónica dominante. Mención aparte merece el sistema start&stop, uno de los más eficientes que he probado. El maletero tiene la capacidad estándar en esta categoría (378 litros con todos los asientos y 1.318 abatiendo los traseros).

CALIDAD DE MATERIALES

La última generación del Volkswagen Golf podría entrar perfectamente en la categoría premium, dada la calidad de los materiales y el ajuste sin holguras de los mismos. Detalles como el peso de las puertas, los huecos para dejar objetos con tapizado o con alfombrillas de goma y el acabado imitando aluminio cepillado de muchas molduras (modelo Advance) revelan un nivel de terminación superior. Asimismo es de calidad el tapizado de los asientos de tela.

El motor del Golf que probamos, también un 1.6 TDI, es el característico turbodiesel de la marca alemana, con una patada que se deja notar a bajas revoluciones y que impulsa el coche con decisión. La insonorización es notable y se puede circular en autopista al límite legal de 120 kilómetros por hora sin sentir cansancio acústico. Otro aspecto que sobresale es la amortiguación de la suspensión.

Entre los elementos de equipamiento destaca el freno de mano electrónico, que se activa al detener el vehículo y se desactiva solo al iniciar la marcha. También tiene bloqueo de pendientes y sensor de aparcamiento, con visualización en la gran pantalla táctil de la consola central.

Durante la prueba se llegaron a alcanzar consumos inferiores a los cinco litros. El maletero tiene formas regulares y su capacidad es de 380 litros. El Golf, como el i30, es una buena opción para familias que no necesitan mucho equipaje.