Una Galicia cada vez más competitiva gracias a la IA

josé luis pulpón DIRECTOR GENERAL DE MAKING SCIENCE ESPAÑA

MERCADOS

María Pedreda

Galicia se está convirtiendo en uno de los nodos clave de inteligencia artificial (IA) a nivel nacional, y lo está haciendo con una particularidad relevante al construir un ecosistema que combina músculo tecnológico con visión estratégica

15 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La apuesta por el Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), junto con la instalación en A Coruña de la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (Aesia), sitúan a la comunidad en una posición poco habitual en la que dispone tanto de la infraestructura que permite entrenar modelos y procesar datos a gran escala como del marco institucional que velará por un uso responsable, transparente y alineado con los valores europeos en materia de IA. A esto se suma la consolidación de polos de innovación vinculados a universidades y centros tecnológicos, configurando un entorno en el que la inteligencia artificial empieza a formar parte del día a día de empresas, investigadores y administraciones.

Este contexto sitúa al tejido empresarial gallego ante una oportunidad que le permite competir en una liga en la que, hasta hace poco, solo jugaban los grandes hubs tecnológicos. Sin embargo, este despliegue de capacidades técnicas no garantiza por sí solo una ventaja competitiva. Experiencias previas muestran que disponer de infraestructura, talento y marco normativo es una condición necesaria, pero no suficiente. Lo determinante es cómo se traducen estas capacidades en decisiones de negocio, en modelos operativos más eficientes y en una lectura más fina del mercado.

En los últimos tiempos, A Coruña se ha consolidado como uno de los espacios donde confluyen las inquietudes del tejido empresarial gallego en torno a la inteligencia artificial. Este tipo de encuentros reflejan una preocupación compartida sobre cómo pasar del interés por la IA a su integración efectiva en los procesos de negocio. El salto no es trivial y no basta con incorporar herramientas. Es necesario entender cómo está cambiando el comportamiento del consumidor, cómo se transforman los canales de relación con el cliente y qué modelos operativos permiten escalar el uso de la tecnología sin generar nuevas ineficiencias.

Un estudio reciente elaborado por Making Science junto a Forrester ofrece una clave especialmente relevante para el contexto gallego. El análisis muestra que el 76 % de los CMOs mencionan a la integración como una barrera para la adopción de IA, lo que introduce una complejidad que frena la capacidad de escalar el uso de la inteligencia artificial de forma coherente. Este patrón no es ajeno al tejido empresarial gallego, donde muchas organizaciones están incorporando soluciones digitales sin una revisión profunda de sus procesos, diluyendo el impacto real de la tecnología. El estudio apunta además a que solo un 17 % de las empresas logra hoy niveles reales de eficiencia operativa, precisamente porque la mayoría intenta incorporar inteligencia artificial sobre estructuras organizativas fragmentadas que no están preparadas para absorber este salto tecnológico.

Galicia cuenta con un tejido empresarial muy vinculado a sectores como la industria, la distribución, el turismo o la agroalimentación, donde la capacidad de anticipar la demanda y entender los nuevos comportamientos del consumidor resulta cada vez más crítica. Según el estudio de Making Science y Forrester, el comportamiento del consumidor se ha vuelto previsiblemente impredecible, lo que obliga a las empresas a interpretar señales de intención mucho antes de que el propio usuario sea consciente de su necesidad. En un territorio que aspira a convertirse en nodo de innovación en inteligencia artificial, esta capacidad de anticipación es una palanca directa de competitividad.

Las iniciativas vinculadas a la aplicación de IA en el ámbito sanitario, al uso intensivo de datos en investigación o al desarrollo de modelos más eficientes desde el punto de vista energético sitúan al territorio en la frontera de la innovación aplicada. Este entorno crea una oportunidad para que las empresas gallegas vayan más allá del uso de la IA como asistente puntual y avancen hacia modelos más avanzados de automatización inteligente. El estudio de Making Science y Forrester confirma este salto como el paso de la inteligencia artificial que apoya en tareas concretas a la IA que ejecuta procesos completos mediante sistemas de agentes especializados que operan de forma continua. Este enfoque, conocido como IA agéntica, permite automatizar flujos de trabajo complejos y actuar como un equipo extendido, liberando a los profesionales de tareas repetitivas y acelerando la toma de decisiones.

En un contexto como el gallego, donde muchas compañías necesitan ganar eficiencia para competir en mercados globales, este enfoque puede marcar la diferencia entre una digitalización cosmética y una transformación real del negocio. El reto es que este potencial permee hacia el conjunto del tejido empresarial. Las organizaciones que logran este alineamiento son las que convierten grandes volúmenes de información en decisiones prescriptivas capaces de anticipar el mercado con varios meses de margen, una capacidad especialmente valiosa para sectores que compiten en entornos de alta presión de costes y márgenes ajustados.

La inteligencia artificial ya forma parte del nuevo paisaje competitivo de Galicia. El territorio ha dado pasos relevantes para situarse en el mapa europeo de la innovación en este ámbito, pero la verdadera medida de este posicionamiento no estará en el número de centros o proyectos, sino en cuántas empresas son capaces de traducir este entorno privilegiado en una ventaja real frente a sus competidores. La diferencia no la marcará el acceso a la tecnología, cada vez más democratizado, sino la capacidad de aplicar una visión estratégica que conecte datos, procesos y mercado. En ese cruce entre innovación tecnológica y transformación empresarial es donde se juega buena parte del futuro competitivo de las empresas gallegas en la economía digital.