Decálogo para ahorrar en calefacción

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Los españoles gastan una media de 500 euros al año solo en calentar sus casas en invierno. Pequeños gestos como no tapar los radiadores o programar el termostato pueden bajar la factura

08 nov 2020 . Actualizado a las 12:47 h.

La llegada del mal tiempo implica realizar un esfuerzo económico que para muchas familias se hace torna en misión casi imposible. La bajada de las temperaturas deja cada año frío y temblando el bolsillo de muchos españoles y las facturas de calefacción llegan a los buzones patrios a final de mes para convertirse en un quebradero de cabeza.

Las cifras permiten hacerse una idea del martirio económico que supone simplemente escapar del frío invernal. Según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios, en España el gasto medio en energía de una casa llega a rozar los 1.000 euros al año. Y la mitad del pastel se lo lleva la calefacción. Calculadora en mano, mantener una temperatura cómoda en los hogares del país supone desembolsar unos 500 euros al año. Eso sí, con importantes variaciones que determinan cuestiones como la tipología del inmueble o su ubicación.

Para contener el irremediable aumento de los recibos, algunos expertos se han puesto manos a la obra para tratar de elaborar una guía que permita -a través de pequeños gestos- adelgazar de manera significativa las cifras. Los últimos en publicar su decálogo han sido los de la Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), una entidad especializada en financiación sostenible de la vivienda. Estas son las claves que manejan.

?Aislamiento

Se ha convertido en el abc de toda casa sostenible que se precie. Las casas aisladas son aquellas que cuentan con unas buenas paredes, suelos con aislante térmico o de madera y ventanas de cierre hermético y de doble cristal. A pesar de que mucho se ha hablado de la importancia de contar con estos elementos, muchos hogares todavía no cuentan con ninguno de ellos. Y eso, a pesar de que incluir los tres en la fórmula permite ahorrar hasta un 30 % del gasto doméstico. Pero no todo es cuestión de equipamiento. Los pequeños gestos también suman. Así, abrir las persianas para aprovechar la luz del sol o bajarlas con su puesta y colocar burletes debajo de las puertas pueden reducir de manera importante la pérdida de calor.

?Ventilación

La pandemia ha convertido la ventilación en una necesidad de primer nivel. Es importante airear las estancias de la vivienda durante algunos minutos. Pero no se debe extremar, porque esto puede provocar una pérdida significativa de calor.

Equipos en condiciones

Tapar los radiadores porque no encajan con la decoración reduce su rendimiento. Tampoco ayuda a ahorrar poner ropa húmeda encima para secar. Todos estos gestos, tan habituales en el día a día, aumentan de forma significativa la factura. Además, es muy recomendable purgar de vez en cuando los radiadores para sacar las burbujas de aire acumuladas. Otro pequeño gesto con grandes resultados es la colocación de paneles reflectantes de calor detrás de los equipos. Estos consiguen potenciar su efecto y permitirán a las familias ahorrar entre un 10 y un 20 % del gasto.

Electricidad

En el caso de los hogares que tengan sistemas que funcionen con electricidad, los expertos de UCI recomiendan revisar la potencia contratada. Es decir, el número de aparatos que se pueden tener enchufados al mismo tiempo sin que salte la luz. Y es que en la mayoría de casos, la potencia contratada suele ser bastante superior a la necesidad real, provocando que se pague más de lo que usamos.

El fin del carbón

Todavía hay hogares en España que se calientan con sistemas de carbón o gasoil, fuentes que no solo no son respetuosas con el medio ambiente si no que además resultan caras para el bolsillo. Existen ayudas para la renovación de calderas más eficientes.

?La energía verde

El contrapunto a los sistemas tradicionales y poco sostenibles lo ponen las calefacciones eficientes. Renovables como la aerotermia o la geotermia permiten ahorra entre un 40 y un 75 % de energía. Los ya habituales suelos radiantes (que funcionan con los dos sistemas anteriores) contribuyen de manera importante al ahorro.

?Bajar el termostato

Por cada grado menos que tengamos se ahorra entre un 7 y un 11 % de energía. La temperatura ideal está entre los 19 y los 21 grados, por lo que poner la calefacción más alta sería un derroche de gasto.

La ropa también importa

Es una estampa habitual encontrarse con casas con calefacciones muy altas y gente vistiendo ropa típica de verano. Abrigarse en casa con prendas típicas del invierno también ayuda a no sobrepasar la temperatura recomendada.

?Programación

Otro aliado son los termostatos programables que permiten regular la temperatura y que encienden la calefacción de forma automática un tiempo antes de que los inquilinos lleguen a casa. Y es que, entre otras cosas, contribuyen a evitar los cambios bruscos de temperatura.

Habitaciones vacías

Si hay estancias que no usamos -como la típica habitación de invitados- no es necesario que sean calentadas. Se pueden cerrar o apagar los radiadores de estos lugares para evitar el derroche y centrar las energías en las zonas más transitadas.

Saber en qué momento del día hay que poner la lavadora para ahorrar energía

S. C.

Mucha gente no es consciente de que paga más energía de la que debe. Ahorrar no es tan complicado. Basta con cambiar un par de hábitos diarios y tener algo de información a mano. Para ayudar en esta empresa, existen aplicaciones como Mi.Luz. Esta app -disponible solo en España y en Portugal- se convierte en una buena herramienta para aquellos usuarios que quieran disponer de toda la información necesaria que les permita contratar los mejores servicios energéticos y consumir así la menor electricidad posible. El programa ofrece las franjas horarias en las que es más barato consumir para programar así la lavadora o poner en marcha el aspirador. De hecho, los usuarios podrán saber a qué hora es más conveniente utilizar cada uno de los electrodomésticos de su vivienda, siempre adaptando estos a aquellos intervalos de tiempo en los que usarlos no afecte a la comodidad. Con esta información, el programa es capaz además de elaborar estadísticas de precios para saber en qué es caro y qué es barato en lo que al consumo energético se refiere. Además, los datos permitirán optimizar nuestra factura eléctrica, ajustando así el término de potencia y sabiendo qué tarifa y con qué comercializadora será más barato contratar el servicio.