Meinrad Spenger, el carpintero tenaz

Cuatro años le han bastado al austríaco para convertir a MásMóvil en la cuarta teleco del sector en España


Cuatro años le han bastado a Meinrad Spenger (Knittelfeld, Austria, 1975) para convertir a MásMóvil en la cuarta teleco del sector en España. Compró Yoigo en el 2016. Tenía entonces la firma 3,3 millones de clientes. Ahora son más de 9. Y está viviendo el austríaco días intensos. Posiblemente los más intensos desde que alumbró, hace ahora 14 años, junto al noruego Christian Nyborg, en el piso que compartían, una pequeña operadora de telefonía móvil. Aquel invento vale ahora casi 3.000 millones. Quién se lo iba a decir a aquel joven tenaz y testarudo, que antes que estudiante de Derecho fue carpintero, y que un día decidió instalarse en España para probar suerte en el complicado mundo de las telecomunicaciones.

No fueron fáciles los comienzos. Casi nunca lo son. Lo ha relatado el directivo en más de una ocasión: «Al principio fue muy difícil: dos guiris que venían a España para crear un operador de telefonía móvil. Muchos no nos tomaban en serio». Mucho fue lo que tuvieron que bregar -y esperar a las puertas de los despachos- hasta que consiguieron que Orange les alquilara su red. Aquello les permitió lanzar su servicio de telefonía móvil. Corría el años 2008. Cuatro después, en el 2012, la firma iniciaba su andadura en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB), en busca de financiación.

Después llegarían el acuerdo con Orange para adquirirle parte de su red de fibra y el uso de la de ADSL de Jazztel. Y las compras de Pepephone y Yoigo.

Fue complicado, sí. Pero lo consiguieron. Y ahora hay tres fondos de inversión, KKR, Cinven y Providence, que quieren hacerse con la compañía. La han valorado en casi 3.000 millones. Han lanzado una opa, pactada, eso sí, con los directivos y mayores accionistas del operador. Una operación que, si se le suma la deuda de la firma, roza los 5.000 millones, y que ha sacudido el sector de las telecomunicaciones. Y eso porque, dicen los analistas, que es el primer paso hacia la concentración. No queda otra, vaticinan, en un mercado donde la competencia no ha hecho otra cosa que mermar los ingresos de las compañías en los últimos años. Un detalle: MásMóvil es el único de los cuatro operadores nacionales que ha crecido todos los años desde su lanzamiento. En ingresos y en clientes.

Meinrad Spenger, Meini, como lo llaman sus allegados, nació en la localidad austríaca de Knittelfeld, aunque creció en la pequeña Seckau -famosa por su abadía-, donde sus padres trabajaban como maestros. Él se inclinó por el Derecho. Lo estudió en la Universidad de Graz (Austria). También pasó por la de Trieste (Italia). Más tarde, ya en España, cursaría un MBA en el Instituto de Empresa, en Madrid. Fue el número 1 de su promoción.

El secreto de su éxito: Ora et labora, repite cuando se le pregunta por ello en las entrevistas. Para rememorar después las enseñanzas que recibió en sus primeros años de estudiante de mano de los monjes benedictinos. Trabajo y fe en lo que uno hace y por lo que uno lucha, resume el austríaco, casado con una española y amante empedernido del país que lo ha visto crecer hasta convertirse en uno de los directivos con más prestigio en el mundo de las telecomunicaciones. «Me hubiera gustado llegar antes, pero a veces las cosas buenas requieren paciencia. Se hacen esperar». Y tanto. «Los muebles solo sirven cuando están terminados», suele apostillar.

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