Evaluando las tareas de un Gobierno

Julio G. Sequeiros CATEDRÁTICO DE ESTRUCTURA ECONÓMICA DE LA UDC

MERCADOS

STEPHANIE LECOCQ

El nuevo Ejecutivo de Pedro Sánchez tiene sobre la mesa tareas complejas. No solo por la incertidumbre del momento económico, sino también por los riesgos que entrañan algunas de las medidas que quiere impulsar. Derogar la reforma laboral, sin ir más lejos, podría resultar contraproducente para la evolución de las tasas de paro y erosionar la situación de perfiles vulnerables. Ajustarse a los objetivos de déficit y elevar el gasto público será otro reto inasumible sin acudir a una reforma fiscal de calado.

26 ene 2020 . Actualizado a las 05:11 h.

Vamos a hacer un ejercicio que tiene que ver con las tareas que tiene por delante el nuevo Gobierno. Una forma de evaluar su actuación política y económica es comparar el antes y el después: cómo estaban las cuentas cuando tomaron posesión y cómo las dejan al final de la legislatura, dure esta lo que dure. Hay dos terrenos en los cuales la actuación de cualquier Gobierno es decisiva: el cómo maneja las cuentas públicas y el cómo gestiona las instituciones económicas, esto es, el entramado jurídico que envuelve y regula los principales mercados, entre ellos, el mercado de trabajo. En estos dos temas la responsabilidad es del Ejecutivo en exclusiva. Empecemos por este último.

El nuevo equipo de Pedro Sánchez va a modificar la legislación laboral vigente. Hasta dónde llegue esta reforma va a ser determinante. Veamos. La reforma laboral del 2012 ha permitido una generosa creación de nuevos empleos en España. Hasta esa fecha la economía debía crecer por encima del 3 % para generar empleo neto. La modificación a la baja de las condiciones de contratación y despido de nuevos trabajadores ha facilitado que la economía española genere empleos nuevos con tasas de crecimiento solo superiores al 1 %.

Esto es lo que ha permitido, en estos últimos años, que la tasa de desempleo disminuyera por la vía de la generación de empleo. Es importante que esto siga siendo así. Las estimaciones de crecimiento para los próximos años nos están indicando que las tasas de crecimiento estarán muy cerca del 1 % anual. Si volvemos a la situación anterior al 2012, corremos el riesgo de que la creación de empleo disminuya e, incluso, que se invierta esta tendencia.