5G: es hora de ordenar la estantería

La activación del segundo dividendo digital va a reagrupar las frecuencias disponibles entre los servicios de TDT y el nuevo estándar de telecomunicaciones móviles, llamado a revolucionar el mundo que conocemos con nuevos servicios en todo tipo de campos, desde la automoción a la sanidad o la industria. Todo este proceso obligará a una amplia variedad de agentes, desde las administraciones a las operadoras o los instaladores, a participar activamente, cada uno con una encomienda diferenciada


Vocal de la junta de gobierno del Colexio Oficial de Enxeñeiros de Telecomunicación de Galicia

En estos últimos meses del año se ha puesto en marcha el proceso conocido como segundo dividendo digital (2DD). ¿En qué consiste? Básicamente, en ordenar la estantería. Para implantar la próxima (quinta) generación de telefonía y acceso a Internet móvil (el conocido 5G), es imprescindible disponer de frecuencias libres en el espectro radioeléctrico para que las utilicen las estaciones móviles, los terminales y dispositivos del nuevo sistema.

Este proceso no debería sonar extraño, ya que en el año 2015 se produjo el primer dividendo digital (1DD), en el que se reordenaron las frecuencias de TDT para dejar sitio en el espectro radioeléctrico a la 4G (cuarta generación de móviles).

El proceso de reordenación y asignación de estas frecuencias está coordinado a nivel europeo y dirigido desde la Administración del Estado, e implica el uso de varias bandas de frecuencias bastante diferentes, con características de cobertura adecuadas para distintos entornos.

El segundo dividendo digital ordena la banda de frecuencias de 694 MHz a 790 MHz, que actualmente utiliza la TDT, pero que no se ocupa por completo. Además, en otra zona de la misma banda, en las frecuencias de 470 a 694 MHz, aún quedan huecos para recolocar los canales de TDT que actualmente están en la banda superior.

No es posible intercalar los nuevos servicios 5G entre los actuales canales de TDT, ya que se producirían interferencias críticas entre ambos servicios. Por lo tanto, se puede ver el segundo dividendo digital como el proceso de ordenar una estantería con libros: agrupamos en la parte de frecuencias bajas (470 a 694 Mhz) los canales de TDT, y liberamos las frecuencias altas (694 a 790 MHz) para su uso por los servicios 5G. De esta manera, los servicios pueden coexistir con un uso muy eficiente de las frecuencias disponibles -que ya son escasas-.

Además -y este dato tiene especial relevancia para Galicia-, la banda liberada por la TDT, por sus características de cobertura, es especialmente favorable para alcanzar zonas con baja intensidad de edificios, como son zonas rurales y costeras. Ello permitirá su uso para acceso a Internet residencial con prestaciones similares a la fibra óptica, pero sin sus altos costes de despliegue. Al tiempo, permitirá cubrir extensiones de terreno que albergan infraestructuras viarias, lo que es imprescindible para el apoyo a la futura tecnología del vehículo autónomo.

En las ciudades, mejorará la cobertura en interiores y bajos, lo que favorecerá a los locales de comercio y hostelería. Por lo tanto, vemos que el 2DD implica cambios relevantes que afectan directamente a toda la sociedad, usuarios actuales de la TDT y futuros de la 5G. En este artículo apuntaremos algunas notas acerca de las repercusiones económicas sobre los distintos actores del sector: 

1.- Usuarios de TDT. Para los usuarios de sistemas de recepción TDT individuales, no se producirá ningún efecto, ya que la adaptación consistirá en resintonizar sus televisores y receptores TDT. Sin embargo, en las instalaciones colectivas será necesario actuar sobre los amplificadores de cabecera, cambiando los canales afectados e instalando filtros que eliminen el paso de las frecuencias que utilizará la 5G en las instalaciones con amplificadores de banda ancha. Estas actuaciones no implican un coste elevado y, además, existen subvenciones del Gobierno para que las comunidades de propietarios las acometan. 

2.- Instaladores de telecomunicaciones. Como se indica en el primer punto, será necesario actuar sobre una gran cantidad de instalaciones colectivas de recepción de TDT. Las empresas instaladoras de telecomunicaciones inscritas en el registro correspondiente del Ministerio de Economía y Competitividad son las únicas competentes para este cometido. Esto hará que se incremente su actividad durante el proceso de ajuste.

3.- Operadores de infraestructuras de telecomunicaciones. Para las empresas titulares de infraestructuras de telecomunicaciones, Cellnex y Telxius a nivel estatal, y la pública Retegal en Galicia, se abre un futuro cercano muy interesante, ya que tendrán que albergar en sus infraestructuras los nuevos equipos para dar servicios 5G, y además tendrán que extender sus redes para conseguir la cobertura casi universal necesaria para las nuevas aplicaciones, especialmente para el vehículo autónomo.

Esto acarreará nuevas inversiones, que implicarán de nuevo a fabricantes y operadores, y que contribuirán a que el sector gane mayor peso en la economía.

4.- Administraciones públicas. Por una parte, las administraciones locales verán aumentada su actividad como propietarias o gestores de suelos susceptibles de albergar las nuevas infraestructuras para el despliegue de la 5G.

Las administraciones autonómicas, por su encaje competencial en el ámbito de los medios de comunicación, se verán afectadas como titulares, propietarias o gestoras de los equipos transmisores TDT, lo que se traducirá en nuevos gastos en sus presupuestos. No obstante, el aumento de actividad económica que producirá el despliegue de la 5G a todos los niveles compensará con creces esta inversión.

En cuanto a la Administración del Estado, como titular de las competencias de gestión del espectro radioeléctrico, le corresponde dirigir el proceso, pero también tiene una importante contrapartida económica: las frecuencias liberadas en el proceso del segundo dividendo digital se subastarán entre los operadores y darán lugar a unos importantes ingresos para las arcas públicas. Como muestra de la posible magnitud de este montante, en el año 2015 el Estado ingresó de los operadores más de 1.500 millones de euros. 

5.- Operadores de telecomunicaciones. Son desde el punto de vista económico los principales afectados por el segundo dividendo digital, pues en una primera fase tendrán que realizar importantes inversiones para hacer frente a la subasta de frecuencias y el despliegue de los nuevos equipos; y en una segunda pondrán en el mercado nuevos servicios y aplicaciones que les supondrán nuevos ingresos y, además, contribuirán a la aparición de nuevas empresas especializadas en estos servicios. De manera importante animarán el proceso de innovación y desarrollo en el sector de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información.

El Colexio Oficial de Enxeñeiros de Telecomunicación de Galicia, como representante de nuestro colectivo profesional, tratará de contribuir desde diferentes foros al mejor conocimiento y difusión de este segundo dividendo digital.

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