Amán, la Silicon Valley de Oriente Medio

Laura Fernández Palomo Amán

MERCADOS

La capital de Jordania se ha convertido en la ciudad más activa del mundo árabe en la creación de empresas tecnológicas

13 abr 2015 . Actualizado a las 20:28 h.

Una plataforma de audio-libros en árabe (Masmoo3); un desarrollador de aplicaciones educativas y juegos multilingües (Beelabs); información, productos y soluciones sobre el tiempo en el mundo árabe, para medios de comunicación, el sector de la aviación, la agricultura o el transporte (ArabiaWeather) Y así, más de mil startup que han sido creadas en la capital de Jordania, Amán, y han convertido la ciudad en la más dinámica del mundo árabe generando empresas tecnológicas que aportan el 25 % del crecimiento en Tecnología Informática (IT) en el país.

La mayoría, veinteañeros y treintañeros, que apuestan por una idea y, tras el período de innovación en el mercado, pretenden el éxito que tuvo Maktoob, una compañía de servicios de Internet, por la que Yahoo pagó en el 2009 más de 150 millones de euros y que hoy tiene más de 200 empleados. Un hito que, según los expertos, alentó a otros jóvenes jordanos a incubar sus apuestas de negocio tecnológico.

Otro éxito palpable es Jobedu, una empresa lanzada por Tamer AlMasri y Michael Meesh Makdah en el 2007 con la intención de promocionar una marca árabe «de la que la gente pudiera sentirse orgullosa». Imprimieron seis divertidos eslóganes en camisetas y las vendieron en el tradicional mercado de los viernes en Amán. Internet hizo el resto y multiplicó la venta de prendas y accesorios con atrevidos juegos de palabras con caligrafía árabe y fonética inglesa. Hoy, su tienda del emblemático barrio de Jabal Lwebdeh, se ha convertido en Marca Jordania y es parada obligada para los turistas e internacionales que buscar un regalo-recuerdo de las vacaciones.

En el mismo barrio, en el 2012, abrió sus puertas, ZeeLaunchPad, un espacio profesional cooperativo donde autónomos, start up y pequeños negocios tienen la posibilidad de alquilar oficinas, celebrar reuniones y estrujar sus cerebros en aulas multiusos por precios asequibles para comenzar sus aventuras empresariales.

Aunque como reconoce Fayyad, el fundador de Oasis500, la primera empresa de inversión en Jordania y región de Oriente Medio y norte de África (MENA por sus siglas en inglés) que da apoyo financiero y capacitación para el desarrollo de ideas innovadoras, Jordania sigue inmerso en un proceso de cambio de mentalidad arraigado en la dependencia laboral de puestos gubernamentales; lo cierto es que la llamada Primavera Árabe trajo un impulso innovador entre las nuevas generaciones que apuestan por inversores privados para desarrollar proyectos, al margen de la dependencia oficialista, que rechazaron en la calle; y un mercado fuertemente marcado por la wasta, lo que en España se denomina enfuchismo o relaciones de nepotismo.

Otros países de la región están experimentando una similar tendencia en la que confluyen el dinamismo de las nuevas generaciones árabes y el auge mundial que ha adquirido este arranque de negocios con la extensión de las comunicaciones tecnológicas. Esta semana, El Cairo acogió una competición de start up locales, donde cuatro jóvenes han conjugado las necesidades básicas con herramientas de futuro y se han llevado el primer premio con GoodsMart. Una sencilla aplicación que desde que se lanzara en septiembre del 2014 utilizan cientos de residentes de dos barrios cairotas para hacer la compra y recibirla en casa.