El colectivo rechaza la reforma que plantea Fomento para abrir a la competencia el servicio porque constituye un «despido generalizado» y una vía de «precarización»
08 feb 2017 . Actualizado a las 08:13 h.Tradicionalmente, todo intento de introducir cambios en el servicio de estiba y desestiba en los puertos españoles ha chocado con la oposición frontal de este colectivo, actualmente integrado por 6.150 trabajadores en 46 puertos de interés general del Estado. Y el último, el que todavía se está cociendo en las cocinas del Ministerio de Fomento, no iba a ser menos.
Los empleados de la estiba en los puertos españoles ya han perfilado un calendario de movilizaciones para escenificar la repulsa que les provoca una reforma que, en su opinión, constituye un «despido generalizado» y una vía de «precariedad y desregulación laboral».
Viene esto a cuento porque la propuesta de Fomento pasa por liberalizar la contratación de estos trabajadores, especializados en mover mercancías portuarias. La intención es abrir un período transitorio de tres años que culminarían con la desaparición de las actuales Sagep (sociedades de gestión de trabajadores portuarios), que ahora prestan el servicio en exclusividad en cada puerto en el que están asentadas. En lugar de esas entidades, se crearán centros portuarios de empleo, a modo de empresas de trabajo temporal, que podrán contratar libremente a los estibadores.
Pero lo que De la Serna denomina período transitorio, para la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar, el principal sindicato de la estiba, tiene otro nombre: «Expediente de extinción de empleo en tres años», según Antolín Goya, líder de la Coordinadora.
Sentencia de la UE
De la Serna aseguró el lunes que la reforma de la estiba no es un capricho, ni responde a un «deseo político», sino que tiene como cometido acatar una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de diciembre del 2014, que obliga a romper el monopolio que las sociedades de estiba ejercen en los puertos. España va ya con dos años de retraso y, según el ministro de Fomento, si no se cambia el modelo actual, el Estado deberá pagar 134.000 euros al día. Y, según dijo, el Estado ya debe 21 millones.
La patronal de los consignatarios apoya la reforma del servicio
Los estibadores corrigieron ayer a Fomento al negar que hayan presentado preaviso de huelga alguno. Pero calendario de protestas pensado sí que hay: paros todas las horas impares del 20, 22 y 24 de febrero (de 8 de la mañana a la misma hora del día siguiente en cada jornada). El líder de la Coordinadora explicará hoy en rueda de prensa los motivos que llevan a esta convocatoria.
La huelga en la estiba afecta a un sector fundamental de la economía, dado que estas instalaciones canalizan el 86 % de las importaciones y el 60 % de las exportaciones. De ahí que la patronal Anesco (Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques) hayan apelado a la responsabilidad del colectivo para que la modificación del servicio se acometa «sin perjuicios para la economía del país».
Anesco apoya la reforma que plantea Fomento y ofreció su colaboración para que este proceso «culmine con éxito». La patronal denuncia también «los bajos rendimientos y medidas de presión a los que están sometidos los puertos españoles, generando importantes pérdidas en todos los usuarios».