Cova Eirós sirvió como almacén de alimentos en la alta Edad Media

Francisco Albo
Francisco albo MONFORTE / LA VOZ

TRIACASTELA

ALBERTO LÓPEZ

La gruta albergó silos y numerosos recipientes de cerámica entre los siglos X y XI

24 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El yacimiento de Cova Eirós -en Triacastela- es conocido desde hace años como uno de los principales referentes en la investigación del Paleolítico en Galicia, pero es mucho menos sabido el hecho de que la cavidad siguió siendo frecuentada por los humanos muchos milenios después de haber servido de refugio a los grupos nómadas prehistóricos. Un estudio de los numerosos restos de cerámica hallados en las excavaciones que se realizan desde el 2008 indica que la cueva también sirvió como silo para almacenar alimentos en la alta Edad Media.

La mayor parte de estas piezas, según el referido estudio, fueron encontradas en dos fosas -de un metro de diámetro y 1,3 de profundidad- que estaban situadas a la entrada de la gruta. Junto con los fragmentos de cerámica, en estos hoyos aparecieron huesos, carbones y semillas de trigo y lino. La datación por carbono 14 y el análisis estratigráfico revelaron que estos materiales pertenecen a un período comprendido entre los siglos X y XI.

El arqueólogo Mario César Vila, uno de los autores del estudio, señala a este respecto que el uso de fosas para almacenar alimentos fue una práctica muy común en las sociedades preindustriales desde el Neolítico y persistió en la época medieval. «Silos deste tipo tamén se encontraron noutras partes de Galicia, como por exemplo en dous puntos do casco histórico de Santiago», explica. «Estas fosas eran usadas como unha especie de neveiras nas que os alimentos sólidos e líquidos gardados en recipientes de cerámica podían almacenarse e conservarse durante un certo tempo, especialmente se estaban dentro dunha cova, onde a temperatura é sempre algo máis baixa que no exterior», añade.