Expolio criminal

José Ramón Ónega

SARRIA

12 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En Sarria no solo están consternados sino abatidos por el gravísimo expolio cometido en la caverna de Lóuzara. Resulta que tenemos una caverna de caliza, la Cova do Carballo, conocida como la Cova Grande de Santalla, con miles de años de antigüedad, y no la protegemos. En cualquier país civilizado tan rico patrimonio hubiera sido custodiado con medidas severas para su conservación. Aquí, no. Aquí lo fiamos todo a la improvisación, al exceso de confianza, «al deixa que xa». Creemos que todo «er mundo é bueno» o pensamos que tenemos que vivir, incluso delincuentes y depedradores, que vienen cargándose nuestro patrimonio histórico.

Se conoce ahora que en 2006, desconocidos perpetraron un expolio criminal en la gruta. Con una sierra radial seccionaron dos grandes estalagmitas, de 46 centímetros de diámetro y cerca de dos metros de altura. Cada estalagmita pesaba cientos de kilos teniendo una antigüedad calculada de 100.000 años. Los criminales, además de analfabetos y estúpidos, no se pararon en barras: cortaron las formaciones geológicas. Dice la gente que para venderlas o exhibirlas en alguna propiedad privada. Ahora el Club Maúxo, y la Asociación Fonte da Cova, proyectan reparar los daños en lo posible, pues en gran medida son irreversibles. Hay que preguntarse: ¿Se hicieron, y hacen, investigaciones para descubrir a los vándalos? ¿Por qué las autoridades competentes no han tomado, o toman, medidas tendentes a proteger y conservar este rico patrimonio? Que nos lo digan que a lo mejor lo entendemos. De momento, reciban nuestro estupor y asombro.