Pagar las deudas municipales

J. GARCÍA BERNARDO

SARRIA

PUNTO DE VISTA | O |

16 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS EDILES del consistorio sarriano, siguiendo su política habitual de utilización de los medios con fines meramente propagandísticos, ya se han preocupado de dar la noticia de la existencia de un superávit que ronda los seiscientos mil euros en la liquidación del presupuesto del ejercicio del pasado año, e incluso se deja caer algo así como que a los sarrianos nos ha tocado la lotería merced a la magnífica gestión de unos auténticos magos de las finanzas y ahora se genera el gran problema de que hacer con tan ingente suma dineraria. Se trata de la típica estrategia que responde a un mero énfasis por hacer creer lo que no es o, si se prefiere, por tomar por tontos a los ciudadanos. Sin duda que a quienes habrá sorprendido la noticia es a aquellos que son acreedores del Ayuntamiento de Sarria y, en particular, a quienes tienen ya hace tiempo en sus manos resoluciones judiciales conminatorias acerca del titular de la primera poltrona municipal encaminada a que se haga frente al pago de concretas cantidades dinerarias. Más de un proveedor municipal y algún que otro concertador de obras para el municipio se estarán preguntando por las complejas razones de que existiendo superávit -y presumiendo de ello- cómo es que no se acuerdan de ellos para abonarles lo que les deben. Mis queridos lectores, bien saben, porque no son meros receptores de información mediatizada, que una cosa es el saldo contable de un ejercicio y otra, bien distinta por cierto, es el tener la disposición efectiva de billetes y monedas para poder hacer frente al cumplimiento de las obligaciones de pago. Así pues, ya saben nuestros mandamases lo que hacer con el sobrante producido: procedan lo más rápidamente posible a saldar alguna de las cuentas que desde hace tiempo mantienen.